Diego de Gamboa, vecino de Jalapa, vende a Juan de Urrutia, vecino de la ciudad de Tlaxcala, un negro esclavo nombrado Pedro, de nación Angola, de 30 años poco más o menos, que hubo y compró del Capitán Manuel Alfonso Faiscas, armador de negros el año de 1638; libre de empeño, hipoteca ni otra enajenación, sin asegurarlo de vicio, tacha, defecto ni enfermedad, por la cantidad de 350 pesos de oro común.
ANGOLA,TIERRA DE
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El Lic. Pedro de Irala, presbítero, cura beneficiado de este partido de Jalapa, por Su Majestad, vende a Lázaro de Rivera, cirujano, vecino de Jalapa, un negro esclavo nombrado Mateo, de nación Angola, que tendrá 24 años de edad, el cual hubo con otros esclavos del Capitán Manuel Alfonso Faiscas,en la nueva ciudad de Veracruz, libre de empeño, hipoteca y enajenación, asegurándole de no haberle conocido tacha de borracho, ladrón, huidor, ni ninguna enfermedad, en el tiempo que lo ha poseído, por el precio de 300 pesos de oro común.
Bartolomé de Lecea y su mujer, María de la Cruz de Villanueva, vecinos de Jalapa, venden a Lucas Cardeña Malpica. mercader y vecino de Jalapa, una negra esclava nombrada Isabel, de nación Angola, que hubieron y compraron de Alonso Guilarte, vecino de este pueblo, de 40 años de edad, poco más o menos, libre de hipoteca, empeño y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 200 pesos de oro común.
Bartolomé de Lecea, y su mujer, María de la Cruz, venden al Licenciado Juan de Vera Betancurt, beneficiado por Su Majestad del partido de Tlacolulan en esta jurisdicción un negro esclavo nombrado Tomás, criollo de este pueblo, hijo de Magdalena, negra de nación Angola, esclava de los otorgantes, de 13 años de edad, libre de hipoteca, empeño y otra enajenación sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto, ni enfermedad, en el precio de 300 de oro común.
Juan Salvador Barba, vecino del pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala, dijo haber comprado al Alférez Nicolás Sánchez de Medina, vecino de la Villa de Córdoba, un negro nombrado Manuel, de nación Angola, de 22 años de edad, en el precio de 400 pesos, según consta por una escritura que pasó ante Juan López Gallegos, escribano de Su Majestad, en las tierras de labor de los herederos de Juan Montiel, jurisdicción de la ciudad de Los Ángeles, el 5 de diciembre de 1676; sin embargo de lo cual, declara que dicho negro en realidad lo compró para el Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio nombrado La Santísima Trinidad, pues lo pago con su dinero, por esta razón renunció y traspasó la propiedad del esclavo en el susodicho.
Melchor del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a doña Isabel de Maya, vecina de la nueva ciudad de la Veracruz, 365 pesos de oro común que restan de 500 pesos, precio de una esclava negra llamada Juana, de nación Angola, seis meses después de la fecha de esta escritura.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, vende al capitán Cristóbal Román, Juez de caminos, vecino de Jalapa, una negra llamada Lucrecia, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, con las tachas que tuviere, sin asegurarla de cosa alguna ni defecto, sino tan solamente de ser esclava sujeta a servidumbre, por el precio de 470 pesos de oro común.
El capitán Duarte López, de Lisboa, mercader de negros, vende a Francisco de Orduña, el viejo, dueño de su ingenio de azúcar nombrado San Pedro que tiene en esta jurisdicción, 33 esclavos negros, 23 varones y 10 hembras, de diferentes nombres y edades, marcados en el brazo derecho con la marca de su nombre, bozales, de nación Angola, sin asegurarlos de ninguna enfermedad, por el precio de 420 pesos de oro común cada uno.
Juan Bautista Ordóñez, escribano público de Jalapa, se obligó a pagar al capitán Alonso de Quesada, vecino de La Margarita, 720 pesos de oro común, precio de negra llamada Cristina, de nación Angola, y de un negro nombrado Andrés, su hijo, criollo, de 15 años de edad, para fin del mes de marzo de 1617, todos juntos en una paga.
El capitán Alonso de Quesada, vecino de La Margarita, vende a Vicencio Franquiz, vecino de los Llanos de Ozumba, jurisdicción de Tepeaca y residente en su venta nombrada de Ozumba, dos negras esclavas llamadas María e Inés, una de nación Angola y otra de tierra Fulupa, de 20 años de edad cada una, bozales, con las tachas que tuvieren, por el precio de 400 pesos de oro común cada una.