El Capitán Don Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, venden al Licenciado Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado por Su Majestad del partido eclesiástico de Jalapa, dos casas, una grande y otra pequeña, ambas de piedra, cubiertas de teja, ubicadas en la calle que va de la plaza de este pueblo a la Veracruz; lindan por una parte, con casas de Tomás de Campo; y por la otra, con la de Ana González de Astudillo; hacen frente con casas del Alférez Don Miguel de Zamora, y del Alférez Don Antonio de Medina; las cuales heredó la otorgante de su madre Doña Aldonza de Vargas, con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, por el precio de 1600 pesos de oro común. Los 200 pesos a censo redimible, con una renta de 10 pesos anuales a favor del Convento de San Francisco de Jalapa, y los frailes tendrán la obligación de decir dos misas por el alma de Leonor de Sahagún, madre de Nicolás de Pro; y los 1000 pesos quedarán cargados a censo sobre dichas casas, pues los otorgantes tienen la intención de convertirlos en dote de una capellanía que pretenden fundar, y de los 400 pesos restantes, se dieron por pagados en reales de contado.
ALFÉRECES
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El Capitán Don Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, como albaceas de Doña María Aldonza de Vargas Matamoros, hermana de la otorgante, fundan una capellanía de misas por el alma de la difunta Doña María Aldonza y las de los instituidores, con 1000 pesos de principal que situaron sobre dos casas, una grande y otra pequeña, de piedra cubiertas de teja, ubicadas en la Calle Real, yendo de la plaza de este pueblo a la Veracruz; las cuales hacen frente con las casas de los alféreces Don Miguel de Zamora y Don Antonio de Medina; por otro lado, con las de Tomás de Campo, y por el otro, con las de Ana González de Astudillo, mismas que fueron vendidas al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, uno de los curas beneficiados de Jalapa, con el cargo de los 1000 pesos de oro común; así como con otra carga de 200 pesos de principal y 10 pesos de réditos anuales en favor del Convento de San Francisco de Jalapa, que sin fundación y solo por cláusula dejó ordenado Doña Leonor de Sahagún, madre de Nicolás de Pro, quien vendió la casa grande con esta obligación a Doña María Aldonza de Vargas Matamoros.
Juan Lorenzo Velázquez, natural de Zocalbo, Arzobispado de Toledo, en los reinos de Castilla, vecino y mercader de Jalapa, viudo, habiendo casado y velado de segundo matrimonio con Doña María González del Moral, viuda del Alférez Don Tomás de Campo, vecino que fue de Jalapa, hija legítima del Capitán Don Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, difuntos, se le prometió en dote por la dicha su esposa todos los bienes que tuviere, y hoy se los entrega, los cuales suman la cantidad de 3731 pesos de oro común, en una casa de cal y canto cubierta de teja, ubicada en la esquina de la plaza de este pueblo, una esclava negra, ropa para dama, joyas, reales y otros enseres domésticos.
Don Francisco de Lapuente González, vecino de la ciudad de México, estante en este pueblo, substituyó el poder que le dio su esposa Doña Mariana Fernández de Córdoba en el Alférez Don Tomás de Campo, vecino de Jalapa, para que use de él según se contiene.
Cristóbal López de la Plata, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Don Francisco López y de Doña Victoria de León, difuntos, vecinos que fueron de la ciudad de Sevilla, en los reinos de Castilla, de donde es natural el otorgante, estando enfermo en cama y en su entero juicio, dio su poder cumplido al Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, al Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueños de ingenios y vecinos de esta jurisdicción, y al Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, para que en su nombre hagan y ordenen su testamento, con las cláusulas, declaraciones y mandas que les tiene comunicado.
Luis Fernández de Ulloa, Antonio de Herrera, Juan José de Thormes, Pascual de Castro, el Alférez Laureano Fernández de Ulloa, don José de Torquemada, Diego de Castro, Diego Domínguez, entre otros vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder a don Lorenzo de Richarte, vecino de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, eclesiásticos y seglares, demandando y defendiendo de cualquier comunidad y persona particular, así también para que demande, responda y demás autos judiciales y extrajudiciales que convengan.
Don Juan de Echagaray, Gentilhombre de la Cámara de su Majestad, Contador y Juez Oficial de las Reales Cajas de la Nueva Ciudad de la Veracruz, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder en primer lugar a don José Oneto y por su ausencia u otro impedimento a don Francisco Lucas Coscarrón, ambos residentes en el Parral, para que en su nombre cobren y recauden del Alférez Miguel Hidalgo, vecino que fue de la Ciudad de México y al presente reside en tierra adentro, 7, 000 pesos de oro común resto de 10, 000 que por escritura le debía desde 1708, y de lo que reciban otorguen cartas de pago, finiquitos y lastos.
Juana de Ochoa, viuda de Luis Fernández de Ulloa, y el Alférez Laureano Fernández de Ulloa, madre e hijo, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que el difunto compró a don Juan Bautista Garracín, vecino de la ciudad de Cádiz, Cargador de flota a cargo de Fernando Chacón, un esclavo nombrado Miguel Valentín de 18 años, en 278 pesos por escritura que a su favor le otorgó el 26 de abril de 1721, el cual quedó entre sus bienes y en su partición se le adjudicó a José Antonio de Acosta a quien declara le pertenece y puede disponer de él a su voluntad.
Doña Ángela Francisca de Acosta, mujer legítima del Alférez Juan José Rincón, vecinos de Jalapa, vende a doña Ángela de Malpica, viuda del Capitán Fernando Bazán de Otero, vecina del pueblo de Perote, una negra esclava nombrada Juana María de 45 años más o menos que hubo de doña Anastasia Javiera de Natera, cuya esclava se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos de oro común que por ella le ha dado y pagado.
Francisco Antonio Domínguez Muñiz y Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, hermanos, como principales, y como fiadores y llanos pagadores el Capitán Nicolás de Guevara, Nicolás de Acosta y Salvador de Acosta, todos vecinos del pueblo de Naolinco, se obligan a la Iglesia Catedral del Obispado de la Puebla de los Ángeles o a quien la represente a pagarle 3, 360 pesos de oro común en que se le vendieron y remataron al Alférez Francisco Domínguez Muñiz, su padre, los diezmos del partido de Naolinco, Tlacolula y Misantla, de 1721 a 1727 a razón de 480 pesos por año.