Don José del Castillo Herrera, vecino de la Ciudad de México y residente en Jalapa, como albacea de don Emeterio José Bolado, otorga poder especial al Licenciado don Cristóbal Torrescano, Abogado de la Real Audiencia y Corte de México, para que cobre todas las cantidades de pesos procedidos de las costas en el litio que se ha seguido en dicha Real Audiencia contra don Miguel Peredo, Caballero de la Orden de Santiago, y sus herederos, la cual se halla depositada en la Real Casa de Moneda de la misma corte.
ABOGADOS DE LA REAL AUDIENCIA
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Don Rafael Padres, vecino de la Veracruz y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial al Doctor Miguel Primo de Rivera, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que comparezca ante los Oficiales Reales o quien convenga, donde haga posturas, pujas y mejoras del asiento o arrendamiento del estanco de nieve de este pueblo.
Don Francisco Pérez de Arellano, obligado de los abastos de carne del pueblo de Jalapa, de donde es vecino, debe y se obliga pagar a don José Francisco de Cuevas Aguirre y Espinosa, Abogado de la Real Audiencia y Regidor Perpetuo de la Ciudad de México, la cantidad de 3, 588 pesos y 3 reales, que son el resto de 5, 000 pesos, cantidad en que le arrendó una hacienda de ovejas y las tierras que tiene en la jurisdicción de la Antigua, pertenecientes a su esposa, otorgando como fiador a Francisco Julián Aravalles, vecino de este pueblo, y para seguridad de esta deuda, hipoteca una casa de su morada deslindada en esta escritura, misma que no tiene más gravamen que 400 pesos, que reconoce a censo redimible a favor del convento de San Francisco.
Francisco José, Gobernador, Lorenzo Román, Pascual de los Santos y Sebastián de la Cruz, Alcaldes, junto con los demás Oficiales de gobierno del pueblo de Jalapa y naturales del mismo pueblo, otorgan poder especial al Doctor Antonio de Urízar, Colegial de Santos y Catedrático de Sagrados Cánones en la Real Universidad, Abogado de la Real Audiencia y Prebendado de la Catedral de la Ciudad de Puebla, para que solicite la merced de relevarlos del pago de tributos, por el tiempo que les indiquen y poder trabajar en la obra de la iglesia de dicho pueblo, así como poder general para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
El Bachiller José Nicolás de Acosta, Clérigo, Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, apoderado de los herederos del difunto, don Manuel de Acosta; otorga poder especial a don José Francisco Ruiz Cañete, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que en nombre de dichos herederos, comparezca en la citada Real Audiencia, donde conteste en el juicio que se sigue sobre la posesión de los sitios de Tecuane y la Cueva.
Don Pedro Cruz, vecino del pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a don José Zavalza, Presbítero de este Obispado, Abogado de la Real Audiencia, y vecino del pueblo de Jalapa, la cantidad de 500 pesos, en el periodo de 5 años.
Don Manuel Pardo de Figueroa, Capitán Comandante del Regimiento de Dragones de España, destacado en Jalapa, otorga poder al Licenciado Melchor de Foncerrada, Abogado de la Real Audiencia de México, para que en su nombre y en los demás reinos y dominios de la corona de España, cobre a cualquier persona las cantidades de pesos, plata, oro, joyas y otros efectos que le adeuden, y si por dichas cobranzas fuese necesario contienda de juicio, que lo siga.
El Licenciado don Nicolás de Nava de la Mora, Cura y Juez Eclesiástico de la doctrina de Ixhuacán de los Reyes, otorga poder especial a don Antonio de Salazar, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que bautice a la hija recién nacida del Licenciado don Francisco Javier de Aróstegui, Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España y vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, y de doña Micaela de Salazar y Flores, su legítima esposa.
El Licenciado Matías Francisco Lagunas, Cura y Juez Eclesiástico de la doctrina del pueblo de San Pedro Tonayan, jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a su primo el Licenciado José Manuel Lagunas, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de México, de donde es vecino, para que lo defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don José Miguel de Luna y Arellano, vecino de la jurisdicción de Tepeaca, sustituye el poder especial, que le otorgó doña María Gertrudis de Avendaño y el Licenciado don José Francisco de Aguirre, Abogado de la Real Audiencia de México y doña Francisca Teresa de Avendaño, su mujer, para Administrar los bienes de los otorgantes y gobernar la hacienda de Santa Cruz Tortuga; la substitución la hace en favor de Manuel Romero, vecino del pueblo de Misantla y dueño de la hacienda de Santa Bárbara.