El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido al Capitán Don José de la Higuera Matamoros, su hermano, para que en su nombre lo pueda obligar como su fiador, juntamente consigo de mancomún, a que cumplirá con el asiento de dar abasto de carne de vaca y ternera a la ciudad de Veracruz, según en la forma y condiciones del remate de las carnicerías que se le hizo en el presente año. Y si por algún accidente, hubiere novedad o se abriere dicho remate y de nuevo se hicieren posturas en su nombre, haga las posturas, puja o pujas que por bien tuviere y acepte de nuevo el remate como su fiador. Y en la misma conformidad, lo pueda obligar como principal o su fiador, a la compra y paga del ganado para cumplir con el asiento del dicho abasto, en favor de las personas que se lo quieran vender, a los precios y plazos que asentare.
ABASTO DE CARNES
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El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio de La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido a el Alférez Don Fernando Ruiz de Córdoba [y Arellano], vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre parezca ante los señores de Justicia y Regimiento de la dicha ciudad, y por escrito se haga postura del abasto de carne de novillo y ternero que se ha de dar durante cuatro años, a partir de 1643, en el día y forma que se acostumbra, sobre lo cual haga las bajas o rebajas que le tiene ordenadas, con los prometidos, condiciones y demás requisitos necesarios, aceptando dicho remate, a cuyo cumplimiento lo pueda obligar en favor de los dichos señores Justicia, Regimiento y República de la dicha ciudad.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio de La Santísima Trinidad, dio su poder cumplido a José de Quevedo, vecino y mercader de la ciudad de Tlaxcala, para que en aquella ciudad y en nombre del otorgante, haga postura para el abasto de carne de dicha ciudad, siguiendo la costumbre que han tenido otros remates, por el tiempo que le pareciere.