María de Peñalosa, viuda de Juan Méndez, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que hace 9 años vendió a Manuela de Acosta, de la mismas vecindad, un solar con 24 varas de frente y 41 de fondo, que son parte de las 57 varas de frente y mismo fondo que compró de Miguel José de las Casas, dichas varas lindan y hacen frente hacia el poniente con tierras de las Benditas Ánimas, callejón que sube del puente de Lagos para el cerro de Macuiltépetl y por el fondo que es al oriente con solar de Juan Licona. Dicha venta la hace en 62 pesos, y no había entregado las escrituras correspondientes, por lo que hace esta declaración para que conste y le sirva de título.
PUENTE DE LAGOS
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Manuela de Acosta, viuda de Francisco de la Peña, vecina de este pueblo de Jalapa, vende a Vicente Alfaro, maestro de herrador, una casa de madera y pared, techada de tejas, con 12 varas de solar de las 24 que le compró a María de Peñalosa, como consta en la escritura de 31 de mayo, cuya casa y solar hace frente hacia el poniente con el callejón que del Puente que llaman de Lagos sube para el cerro de Macuiltépetl y del otro lado tierra de las Benditas Ánimas, al norte linda con solar de Gaspar Roldán, al oriente que es el fondo por donde tiene 41 varas y linda con solar de Juan Licona y otro Julián Rodríguez, y al sur con las otras 12 varas que pertenecen a su hija María de la Peña, mujer de Felipe Palmeros. La venta la hace en 165 pesos.
Don Simón Peña, don José María Peña, doña María Gertrudis Peña y doña María de Jesús Peña, la tercera viuda de don Nicolás González y la última doncella, mayor de veinticinco años, libre de tutela y ajena administración; todos hijos y herederos del finado don Pedro José Peña; dijeron que por fallecimiento de su padre, les quedaron unas viviendas cubiertas de teja, ubicadas en su respectivo sitio, que por el lado del oriente tiene 32 varas igual por el poniente; por el norte 55 varas y otras tantas por el sur, según consta de los títulos de adquisición con que hubo ese fundo su difunto padre. Los comparecientes tienen resuelto vender las referidas viviendas con el sitio en el cual se hayan ubicadas y tienen designado, sea por el frente que es al sur en la calle que sale del puente nombrado de Lagos para el aguaje de Techacapa, 22 varas y por el fondo 36 y media varas, lindando por el oriente con el resto de sitio que les queda a los vendedores; por el poniente con casa de las señoras Liconas. Por tanto, otorgan que venden al Presbítero don José Policarpo Rodríguez las 22 varas de frente y 36 y media de fondo del sitio que queda deslindado, con las explicadas viviendas que en él se hayan ubicadas, el cual se haya libre de gravamen, todo en precio de 400 pesos. Finalmente, estando presente el Presbítero don José Policarpo Rodríguez otorga que la acepta, tal como se haya extendida.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINODoña Ángela Francisca y don Joaquín José de Ortega, de esta vecindad, mayores de sesenta años de edad, hermanos enteros y de estado libre la primera, dijeron que poseen una casa que dejó por bienes el padre de ambos, don Nicolás de Ortega, difunto, cuya casa se le adjudicó a la viuda que fue de dicho Ortega, doña Juana Villegas e Infante, ya difunta y madre de los comparecientes. Y doña Juana Villegas, teniendo que dar a los comparecientes y demás hermanos la parte paterna que les correspondía, se contrajo créditos y empeños sobre la casa, de los que nunca se pudieron librar. Y pasado el tiempo, la casa se ha deteriorado considerablemente y los intereses de los créditos en aumento, de forma que fue necesario contraer mayores empeños para mantenerla en estado, como lo son 420 pesos en el reparo de techos, que les suministro doña María Josefa de Herrasti y Alba y que hoy pertenecen a María de Jesús Aranda, sobrina de los relacionantes; y 1 354 pesos, con 1 y 3 cuartillas reales, que en común acuerdo don Juan Francisco Cardeña, escribano público de esta villa, sobrino carnal de los relacionados y nieto de los consortes de Ortega y Villegas, e inquilino de la casa, invirtió en agrandar, reponer y meter el agua corriente. Pero al fallecimiento de las hermanas de los comparecientes, Josefa Basilia y doña María Ignacia de Ortega, se hace indispensable vender la finca para cubrir los créditos que reporta. Por cuanto don Juan Francisco Cardeña pidió adjudicación de ella, y estimando por justa y arreglada solicitud en unión don Ángel Narciso de Ochoa y Ortega, hijo de la primera, que ha intervenido y ajustado el contrato, estando presente y en representación de la madre y las dos hermanas muertas, otorgan por la presente que adjudican, ceden y traspasan en favor de don Juan Francisco Cardeña, dicha casa de paredes de cal, cubierta de madera, ladrillo y teja, baja en lo exterior y unas viviendas altas en su interior, la cual con otras deterioradas se compone de 25 varas de frente hacia el poniente, ubicada en la calle de la Raqueta y del otro lado casa del finado don Pedro Pérez de Llera; por su fondo, al oriente, linda y hace otro frente al callejón de la Capitana, que va para el puente de Lagos y del otro lado un cuartito y terreno que pertenece a la misma finca, hasta lindar con el caño de las aguas sobrantes de Xalitique [Xallitic], y del otro lado terreno de la cofradía del Dulce Nombre; por el costado del norte linda con el de casa del finado Juan Manuel Rodríguez; y por el del sur con las de los herederos de don José Pérez de Llera. Cuya finca, es la misma que sus padres fabricaron a sus expensas en parte del terreno que compraron de Ana, Inés y Sebastiana de Vargas, por escritura pública que otorgaron en esta villa a 26 de agosto de 1748. La adjudican con los censos e hipotecas de tres principales, que ascienden 1 520 pesos, los cuales se mencionan, cuya enajenación se le hace en 3 200 pesos, libres de los 1 520 pesos y bajo las condiciones que se menciona en el acta.
JOAQUÍN DE HERRERA, ESCRIBANO NACIONALDoña Gertrudis Díaz de la Cueva, de esta vecindad, viuda del finado don José María Alfaro; don Francisco, doña Manuela, mujer legítima de don Miguel Rivera; y doña Guadalupe Alfaro, hijos de los susodichos, se constituyen en fiadores y principales pagadores por la cantidad de 500 pesos, mismos que el Presbítero José María Rubín de Celis, Cura del pueblo de Actopan, le ha suministrado a don José Estanislao Alfaro, hijo de la primera y hermano de los segundos, para cubrir los gastos que se le exigen el ordenarse como presbítero, hipotecando como seguro de la deuda una casa ubicada en el paraje que nombran el Puente de Lagos.
Doña [María] Josefa de la Torre, viuda de don Miguel de Barros, vecina de esta Villa de Xalapa, vende a doña María Rita Rodríguez [de León], de esta vecindad, una casa de material, cubierta de teja y ladrillo, la cual mide 8 y 3/4 varas de frente y 50 de fondo, ubicada en la esquina del Puente de Lagos, linda al sur con la Calle Nueva y casa de don Gregorio de Ochoa, al norte con el arroyo que viene de Xallitic, al oriente con calle que va para el Puente de Lagos, y al poniente con casa y solar de don Nicolás Fernández, dicha venta la hace en 700 pesos.
Doña María Josefa Casanova, de esta vecindad, viuda de don Domingo Aravalles, su primer albacea, y tutora curadora ad bona de la única menor heredera, otorga que da en arredramiento a don Manuel Cruz, de esta vecindad, una casa de paredes, cubierta de madera y teja, cercada con el solar que le corresponde, de paredes de lodo repellada, situada en la cumbre de la cuesta que sube desde el puente que nombran de lagos hacia el camino Real de México, la cual quedó por bienes del mencionado difunto y se adjudicó en cuenta del haber de su hija doña María Guadalupe Aravalles. El arrendamiento lo hace por el término de 5 años, en 6 pesos mensuales.\r\n\r\n
Doña Rita Bandala, viuda y albacea de don Juan José de Castro, y su hijo Francisco de Castro [y Bandala], se obligan a tener en depósito irregular por 5 años contados desde hoy, 200 pesos que han recibido de la Cofradía de la Santa Veracruz, por manos de Francisco Javier López, cuya cantidad fue legada a la Cofradía por Micaela Moctezuma, y para seguridad de su pago, hipoteca una casa de paredes con su respectivo sitio, ubicada en la Calle Nueva, al norte linda con casa de los herederos de don Nicolás de Ortega, al oriente con callejón que de la Calle Real atraviesa al puente que llaman de Lagos y al sur linda con casa de Pedro Rodríguez.
Don José María Valero, de esta vecindad, otorga que vende realmente a Francisco Barrios y Luciana Arcos, su mujer, una casita, de edificio bajo de paredes, cubierta de madera y teja construida en sitio que le compró a Andrea Dorotea Hernández, como viuda y albacea del Capitán Francisco Javier López, como consta la escritura otorgada en esta ciudad, el 14 de mayo de 1805. Dicho sitio tiene de ancho de sur a norte 16 varas lindando por poniente con la calle que de la del Sindicado va para las piletas de Jalitic [Xallitic]; por norte con casa y solar de los herederos de Manuel González; por el sur con la callejuela que va para el puente que llaman de Los Lagos y por oriente hasta orillas de la Acequia o derrame de las aguas de Jalitic [Xallitic], como se explica en dicha escritura y que aunque en ella se relaciona que el padre del relacionante era el que tenía construida una casilla en ese sitio, dicha casa se arruinó y así es que la que ahora existe es labrada a expensas del comparente; y como dueño de dicha casita, otorga que la vende en precio de 350 pesos. Finalmente estando presente el nominado Francisco Barrios otorga que acepta tal y como se halla extendida dicha acta y confiesa que el dinero, con que ha hecho la compra y los gastos relativos a ella, es perteneciente a María Luisa González, madre de Luciana Arcos, esposa del comprador, a cuya disposición queda la casa comprada.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODoña Gertrudis Díaz de la Cueva, natural y vecina de esta villa, hija legítima de Eusebio Díaz de la Cueva y de doña Juana Vicioso, difuntos; ordena su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casada con don José María Alfaro, ya difunto, y al contraer matrimonio ninguno de los dos llevó caudal alguno, procrearon varios hijos, de los que le sobreviven cinco: Manuela [Alfaro y Díaz], casada con Miguel Rivera; Guadalupe [Alfaro y Díaz], viuda; Francisco [Alfaro y Díaz], casado; el presbítero don José Estanislao Alfaro y Díaz y Wenceslao Alfaro y Díaz. Declara por bienes de ella y su difunto marido: la casa de su habitación, otra en la esquina del puente de Lagos, éstas dos libres de empeño; y otra chiquita, de esta última su terreno fue comprado a censo a la cofradía de Ánimas de esta parroquia, cuyos premios se deben desde la muerte del citado Alfaro, con más el ajuar y menaje de esta casa. Declara no tener adeudos con nadie; que, aunque a la testamentaria de su marido deben varios picos, no hace mérito de ellos, por encargo que aquel hizo de que a nadie se le exigiera y solo se recibiera lo que buenamente entreguen. Advierte que, si alguna cosa se le ocurriere en el resto de sus días, análogo este testamento, lo comunicará verbalmente a sus albaceas para su cumplimiento. Nombra albaceas fideicomisarios a su hijo Estanislao y a su yerno Miguel Rivera. Y en el remanente que quedare de sus bienes, derechos y acciones nombra por sus únicos y universales herederos a sus cincos hijos.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINO