Doña María Sebastiana Rincón, hija de los difuntos don Juan José Rincón y de doña Ángela Francisca de Acosta, natural del pueblo de Perote, y vecina de Jalapa, otorga poder a sus hermanos don José Rincón, don Ignacio Rincón y a don Salvador Francisco Rincón, vecinos del pueblo de Perote, para que ordenen su testamento, en donde ordena que de su caudal se impongan 140 pesos, para que con sus réditos se digan por su alma misas en el altar del Santo Cristo del Convento; ordena que la casa que tiene en este pueblo se dedique para fabricar una capilla en que se coloque la imagen de Nuestra Señora de los Dolores que tiene colocada la capilla de Nuestra Señora del Rosario de este pueblo; nombra heredera a la imagen de Nuestra Señora de los Dolores.
PEROTE, PUEBLO DE
400 Descripción archivística resultados para PEROTE, PUEBLO DE
El Licenciado don Francisco Javier Rincón, Presbítero, don Juan Miguel, don Pedro José, don José Antonio, don Ignacio, don Salvador y don Antonio Rincón, hijos y herederos de don Juan José Rincón, junto con don José Antonio Rajadel, heredero de doña Luisa Josefa Rincón, todos vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, venden a don José Antonio Cuevas, vecino y Labrador de la jurisdicción de San Andrés, la hacienda de labor Tenextepec con todo lo que le pertenece, por la cantidad de 30, 000 pesos.
Don José Antonio Rincón, albacea de su hermana doña María Sebastiana Rincón, y don Antonio Ildefonso Rincón, vecinos de este pueblo de San Miguel Perote, imponen 1, 000 de censo sobre una casa propiedad de don Antonio , para que con el 5% de sus réditos se cante por el alma de la hermana del otorgante una misa todos los viernes de dolores y se cumplan otras obras pías que la difunta dejó ordenado.
Doña Ignacia Montañés de la Cueva y don Francisco Ignacio de Herrasti, vecinos de este pueblo de Jalapa, como albaceas del difunto don Alonso de Alba, y de la otra parte don Nicolás de Saavedra, vecino de Perote, como administrador de una tienda y rancho propiedad del difunto, declaran están conformes de las cuentas que hicieron de dicha hacienda y rancho, por lo que dan por canceladas las cuentas que puedan existir, quedando claro que ni sus herederos podrán reclamar cosa alguna de lo antes mencionado.
Don Juan de Quiñónez, Alcalde Mayor de este jurisdicción, nombra a don José Montenegro, vecino del pueblo de Perote, Teniente de Alguacil en el citado pueblo de Perote, para que este a las órdenes del señor Alcalde Mayor, por tiempo indefinido.
Don Juan José Rincón, Labrador en el pago de Perote, otorga poder especial a don Pablo, Agente de Negocios en la Ciudad de México, para que comparezca ante el Contador General de Reales Tributos de la citada ciudad, y lo obligue como fiador y principal pagador de don Agustín Benítez, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción, en la cantidad de 200 pesos, por estar próximo a partir a los Reinos de Castilla.
Don Francisco Javier de Rojas, Administrador de las haciendas de Ximonco y San Antonio Ateguetla, de don Sebastián de Torres, e Higinio de Angulo, vecino de Perote, hacen trueque de las siguientes propiedades; el primero, dijo tiene una casa de adobes techada de tejamanil y construida en medio solar del hospital del pueblo de Perote, la cual compró a doña María Salgado y linda al oriente con casa y solar de Vicente de Rivera, al norte con casa y solar de Antonio Salgado, al poniente con casa y solar del Capitán Isidro Salgado y al sur con casa y solar de Antonio Rodríguez; el segundo, dijo tener una casa en Perote, de adobes y techada de tejamanil, mide 11 varas de largo y de ancho 9, construida en dicho hospital a quien paga reconocimiento; tiene de frente dicho solar 50 varas, linda hacia el oriente con el camino real que va hacia México, al poniente con solar de Manuel Palomino, que es el fondo por donde tiene 100 varas, al sur con el camino real que va a Jalacingo y al norte con solar de don Salvador García de Zepeda, de cuya casa debe 39 pesos 4 reales que paga de censo anual al cura de Tlacolula. Conviniendo ambos en que pagarán el censo y diferencia que haya de dichas propiedades.
Don Pedro Pablo de Urquidi y don Carlos José Garzón, vecinos del pueblo de Jalapa, con poder que les otorgó don Juan de Atenas, vecino de la Nueva Veracruz, a quien se le remataron en arrendamiento las alcabalas de Jalapa y Jalacingo, y los declarantes haciendo uso de dicho poder, otorgan en arrendamiento al Capitán José Martín de Vélez, las citadas alcabalas, por el tiempo de 5 años, en la forma siguiente: por el pueblo de Jalacingo, ha de pagar 245 pesos y 6 reales, por el pueblo de Atzalan y Altotonga 275 pesos, por el de Santa María Tlapacoya 100 pesos, por el de Perote y las Vigas 790 pesos, haciendo un total de 1, 410 pesos 6 reales, siendo condición que los 790 pesos pertenecientes a Perote y las Vigas los dará el día de Santa Carmen, y el resto los días 9 de enero de cada año, nombrando como fiador, para dicho arrendamiento a José López Quijano, vecino de Jalacingo.
Don Francisco Sánchez, vecino de la Ciudad de México, otorga poder especial a don Antonio Rincón, vecino del pueblo de Perote, para que se presente ante la Real Justicia de este partido y pida se le de cumplimiento en todo al despacho que tiene presentado de don Francisco Antonio de Echávarri, y presente dos peticiones de denuncia a dos vetas de oro, plata o cobre.
Manuel de Rojas, vecino del pueblo de Perote, con poder especial otorgado a su favor por su legítima esposa, Andrea Beltrán, y haciendo uso del mismo, vende a don José Antonio Ruiz, vecino del mismo pueblo, una casa de paredes y cubierta de tejamanil, la cual mide 12 varas de largo y 8 varas de ancho, en la cantidad de 100 pesos de oro común.