Agustín de Alcalá, criador de ganado menor, presenta el poder que tiene conferido de Francisco de Rivadeneira, minero y vecino que fue de las minas de Pachuca, en el que le manda se ampare y defienda las tierras que posee en la villa de Córdoba, Zacatepec, San Andrés, la hacienda Grande, los médanos de la isla de la Veracruz, y en términos de Cuitlaxtla, Huatusco, Tequitlapa, Cuautla, Cosamaloapan, y todas las que tiene en tierra caliente y en tierra fría, también las que posee en Chocamán y las que quedaron por muerte de doña Francisca Velásquez de Salazar, su madre.
MINAS DE PACHUCA
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Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano nombrado de su audiencia y juzgado, pareció Juan Romero, vecino de las Minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno, compuesta de 1 650 reses, entre las cuales lleva 300 vacas, declarando que los 995 toros y novillos restantes los compró al Canónigo Santiago, por lo que tienen su hierro. Asimismo, declara que lleva 300 vacas por cuenta de Gaspar de Rivadeneira, en concepto de una licencia otorgada por el Visorrey de la Nueva España, para sacar 2 000 mil vacas de su estancia.\n\n
Ante Simón de Prado, Teniente de Corregidor de este partido, por don Diego de Montejo, Corregidor, pareció Juan Romero, vecino de las Minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno que sacó de las estancias de Rivadeneira, de Andrés de Illescas, de Pedro Fernández de Asperilla, de Julián de Olmeda y de Antón [Antonio] de Leiva; compuesta de 1 050 reses: por cuenta de Rivadeneira, 300 reses, 140 novillos y las 160 vacas, con la licencia que tiene dicho Rivadeneira; por cuenta de Andrés de Illescas, 700 novillos; de la hacienda de Asperilla, 12 novillos; de Julián de Olmeda, 12 novillos; de la hacienda Grande 15 novillos; de la hacienda de Antón [Antonio] de Leiva, 58 novillos. Cuyos ganados lleva para las carnicerías de las minas de Pachuca.\n\n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Juan Romero, vecino de las minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno que tiene en la sabana de este pueblo, el cual sacó de las estancias de Gaspar de Rivadeneira, ubicadas en tierra caliente, entre río Blanco y el río de Alvarado, marcadas con el hierro de dicho Gaspar de Rivadeneira, y entre dicho ganado va alguno orejano de los cimarrones de las dichas estancias, cuya partida se compone de 1 700 reses, de las cuales 800 son vacas y las lleva a las minas de Pachuca, haciendo mención de una licencia que el señor Visorrey, don Luis de Velasco, dio a Gaspar de Rivadeneira para sacar dicho ganado. \n\n
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano del Juzgado de este partido, pareció Domingo Martín, mayoral de [Alonso] Romero, vecino de las Minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado vacuno que lleva para las dichas Minas de Pachuca, cuya partida sacó de las estancias de Rivadeneira, que están en tierra caliente, entre el río Blanco y el río de Alvarado, y entre dicho ganado va alguno orejano de los cimarrones de las dichas estancias, cuya partida se compone de 1 150 reses, entre ellas van 400 vacas, haciendo mención de una licencia que el señor Visorrey de esta Nueva España dio a Gaspar de Rivadeneira para sacar dicho ganado
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano nombrado de su audiencia y juzgado, pareció Juan Romero, vecino de las minas de Pachuca, para registrar una partida de ganado que tiene en la sabana de este pueblo y que lleva para las dichas minas de Pachuca, cuya partida sacó de la estancia de Cuezpalapa Zamapa, en tierra caliente, propiedad de Gaspar de Rivadeneira, cuyo ganado tiene su hierro, declarando que entre ellos van muchos orejano. Asimismo, declara llevar ganado ajeno del canónigo Santiago, dos vacas de don Juan [López] Mellado, cuatro novillos en cuenta de siete que Juan Romero le dio que pasase, de Gonzalo Hernández una vaca, de Hernán García una vaca. Cuya partida se compone de 700 reses, 305 machos y 395 vacas, a cuenta de una licencia de 2 000 vacas otorgada por el Señor Visorrey.
Alonso de la Torre, vecino y minero de las minas de Pachuca, estante en este pueblo de Orizaba, otorga poder general a Juan de Arce.\n
Alonso de la Torre, vecino de las minas de Pachuca, estante en este pueblo de Orizaba, otorga poder general a Pedro Navarro.\n
Don Tomás López de Sagade Bugueiro y doña Gertrudis Pérez de Arroyo, marido y mujer, ella con licencia del susodicho, ambos en mancomún, venden a Diego de Orgaz León, tío de ambos, vecino de minas de Pachuca y residente en esta villa, 6 caballerías y media de tierra, mismas que Gertrudis heredó de Antonio Pérez de Arroyo y de doña Isabel de León, sus padres difuntos. Tierras que están junto al pueblo del valle de Tulancingo en la hacienda que llaman San Nicolás Saquala [Zacuala], y lindan con otras tierras de Diego de Orgaz León. Las vende con sus entradas y salidas, usos y costumbres, derechos y servidumbres, por libres de deuda, empeño, hipoteca y otra enajenación, más que 100 pesos que están cargados sobre las 6 caballerías y media de tierra a favor de la cofradía del Santísimo Sacramento del pueblo de Tulancingo, de los que se le pagan 6 pesos y 7 reales de réditos anuales a su mayordomo, y de los que el comprador ha de hacer reconocimiento, y se la venden al precio de 600 pesos en reales contado, y más los ciento y tanto de censo que hacen el total de dicha cantidad que se dan por contentos y entregados a su voluntad.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODoña Gertrudis Pérez de Arroyo, viuda de Antonio Fernández Caballero, mujer legítima de don Tomás López de Sagade Bugueiro, vecinos de esta villa de Córdoba, con licencia de su marido otorga poder general al Bachiller don Ambrosio Sarmiento de Figueroa, residente en esta villa de Córdoba, para que en su nombre cobre judicial o extrajudicialmente a su suegro don Bartolomé Fernández Caballero, vecino de Tulancingo, jurisdicción de la ciudad de México, la cantidad de 1 000 pesos, los mismos que le cupieron de legítima paterna y materna de Antonio Pérez de Arroyo y doña Isabel de León, sus difuntos padres. Asimismo, reciba y cobre de Diego de Orzas, su tío, vecino del Real de Minas de Pachuca, 400 pesos que le cupieron de parte de una hacienda que dejó su madre, nombrada San Nicolás, y que posee el dicho su tío. Declara que los dichos 1 000 pesos están en otra hacienda nombrada San Antonio Sacuala [Zacuala], que posee su suegro.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO