Ante el teniente compareció Antonio Pérez, mayordomo de la cuadrilla de carros del Capitán Alonso Picaso de [H]inojosa, quien manifestó llevar en ella 72 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz el 28 de julio de este año, para entregar en México; 59 de ellas a Simón de Aro, 4 al Presbítero Alonso de Rojas, de la Compañía de Jesús; 6 a Gonzalo de Narváez y 3 a Gerónimo [Jerónimo] de Torres, cuya imposición monta 1 810 pesos que quedaron metidos en la Real Caja del teniente.\n
MÉXICO, CIUDAD DE
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Ante don Francisco de Esquivel, Corregidor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Domingo Álvarez, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Cuautotolapa, situada en la jurisdicción de Acayucan, de don Gonzalo Pérez de Pastrana, Clérigo y Presbítero, vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 700 reses, toros, para pasar a los ejidos de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Nicolás de Velasco y Castro, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció el Bachiller Gonzalo Pérez Pastrana, Clérigo y Presbítero, vecino de la ciudad de los Ángeles, criador de ganado mayor, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 400 toros de su hacienda de patrimonio nombrada Cuautotolapa, que posee en la jurisdicción de Acayucan, para pasar a la ciudad de los Ángeles, México y otras partes que le convenga para su venta.\n\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció el Licenciado Gerardo Galech, Presbítero, como administrador de la hacienda de vacas nombrada Nopalapa, que es de Cayetano de Medina y Sarabia, vecino de la ciudad de México, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 2,150 reses y toros, para pasarlos cuando convenga a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Juan de Zúñiga Ceballos, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció el Bachiller don Gonzalo Pérez de Pastrana, Clérigo, Presbítero y vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 500 reses y toros de su hacienda de patrimonio nombrada Cuautotolapa que posee en tierra caliente en jurisdicción de Acayucan, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.
Ante don Nicolás Ferrera Figueroa, Juez de Caminos y de Registros, pareció don Diego del Castillo, vecino de la ciudad de los Ángeles, en virtud del poder que tiene del Licenciado Gonzalo Pérez Borges de Pastrana, Clérigo, Presbítero, vecino de la misma ciudad, y como su mayordomo y administrador de la hacienda de Cuautotolapa, que está en jurisdicción de Acayucan, pidió el registro una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,000 toros, para pasar a la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció Domingo Álvarez, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Cuautotolapa, situada en la jurisdicción de Acayucan, de don Gonzalo Pérez de Pastrana, Clérigo y Presbítero, vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 600 reses, toros y novillos de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido al Lic. Andrés Juárez de Arce, presbítero, administrador de sus haciendas, para que en su nombre vaya a la ciudad de México y ajuste cuentas con su tío Juan de Castillete sobre los recibos de azúcares, reales y otros cualesquier géneros de géneros que su tío le ha dado para el avío de sus ingenios.
El Bachiller don José Zavalza, Presbítero domiciliado del obispado de Puebla de los Ángeles, vecino de Jalapa, dueño de la hacienda de beneficio de azúcar nombrada Pacho, otorga poder especial a don Pedro Alcántara Pinto, vecino de la Ciudad de México, para que en su nombre se asegure de que los esclavos que tiene en dicha ciudad no se le escapen y si lo hicieran, los asegure en cárceles por medio de las Justicias Reales.
El Licenciado don Miguel Bazán de Otero, Clérigo Presbítero Domiciliado de este Obispado de Puebla, vecino del pueblo de Jalapa, junto con doña Isidora Bazán de Otero, mujer de don José de Ugarte Gastelu, otorgan poder especial a don Diego Cardeña, Escribano Público de este pueblo, y por su ausencia al Licenciado Fernando Altamirano y Castilla, Abogado de la Real Audiencia de México, para que cobren a don Sebastián de Torres, el producto de las haciendas de San Antonio Ateguetla y San Juan Alteyacan, y la herencia que le pertenece de su difunta hermana Marcelina.