Gaspar de los Reyes, boticario, vecino de la ciudad de México, vende a don Jerónimo Trujillo, Juez de Ingenios, un esclavo negro llamado Antón, de tierra Lagos, por el precio de 360 pesos de oro común.
MÉXICO, CIUDAD DE
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Gabriel de Movellán, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Diego González y a Pedro Sánchez Monge, vecinos de Jalapa, 450 pesos de oro común, por razón y precio de 50 novillos que le vendieron a 9 pesos cada uno, para fines de abril de 1606.
Francisco Martín Espejel, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Pedro Calderón, dueño de la Venta de la Hoya, 400 pesos de oro común, precio de una esclava negra llamada María, de tierra Viojo, en esta manera: 133 pesos y 3 tomines, 15 días después de la fecha de esta escritura, otros 133 pesos y 3 tomines para fin de enero de 1608 y los 133 pesos y 3 tomines restantes para fin de febrero de 1609.
Francisco Martín Espejel, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Cristóbal López, vecino de Jalapa, 401 pesos de oro común, precio del fierro labrado que el susodicho le vendió en su fragua, de esta manera: 201 pesos para fin de febrero de 1608 y los 200 pesos restantes para fin de abril del año citado, todos juntos en una paga.
Miguel de Aviñón, vecino de esta provincia, se obligó a pagar al capitán Juan de Lasarte, Alcalde Mayor de Jalapa, 531 pesos y 4 tomines de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado y para que los metiese a la Real Caja de Su Majestad de la ciudad de México, de sus reales tributos; los cuales dará cuando se los pida el dicho capitán.
Cristóbal López, vecino de la provincia de Jalapa, dio su poder cumplido a Pedro López Borricón, vecino de la ciudad de México, dueño de sus carros, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le fueren debidos en esta Nueva España.
Domingo Hernández, carretero, vecino de México, se obligó a pagar a Hernán Sánchez Gálvez, vecino de Jalapa, 16 pesos de oro común de un caballo bayo que le vendió, ocho días después de la fecha de esta escritura.
Gabriel de Movellán, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar al capitán Mateo Jorge, mercader de negros, 900 pesos de oro común, precio de dos esclavas negras llamadas María y Felipa, de nación Angola, que le vendió en este pueblo; para el día de la Navidad del presente año, todos juntos en una paga.
Isabel Alemán, de color morena, libre, vecina de Jalapa, se obligó a pagar a Pedro López Borricón, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, 80 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para el fin del mes de octubre venidero del presente año.
Álvaro de Grado Mercadillo, Alcalde Mayor de Jalapa, y su esposa, doña María de Sotomayor y de la Mota, estantes en este pueblo, dieron su poder cumplido a don Gabriel Guerrero, vecino de la ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos y causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le fueren debidos en esta Nueva España.