Ante el corregidor compareció Francisco Benítez, [roto] [8 pipas de vino], firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 16 de este mes y año, para entregar en México al Contador Antonio Millán, cuya imposición monta 200 pesos que quedaron asegurados en la Real Caja.\n
MÉXICO, CIUDAD DE
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Se tomó la razón de 7 pipas de arrope que llevaba Juan García Benítez en la recua de Isabel Muñoz, vecina de Maltrata, en 36 barriles, para entregar en México a don Teodoro de Fuentes y Tovar, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales [roto].\n
Ante el corregidor compareció Sebastián de Casaus, quien manifestó llevar en su recua, 6 pipas de vino trasegadas en 36 barriles, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 3 de este presente mes y año, para entregar en México al Capitán Pedro Vicente de España, cuya imposición monta 150 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Tomás de Rojas, dueño de carros, quien manifestó llevar en ellos 50 pipas de vino, en virtud de dos certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 29 de diciembre de 1638, para entregar en la ciudad de México al Capitán Matías Rodríguez y a don Juan de Montemayor, cuya imposición monta 1 250 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Pedro Picaso, mayordomo de la cuadrilla de carros del Capitán Alonso Picaso, quien manifestó llevar en ella 29 pipas de vino y una de arrope, en virtud de tres certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, para entregar en México a Isidro de Zepeda y a Sebastián Sánchez Barba, y la de arrope a Andrés de Yruren [Iruren], cuya imposición monta 725 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Diego de Espinosa, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 10 pipas de vino trasegadas en 60 barriles, para entregar en la ciudad de México a Juan González de Solís y a Marcos Pérez de Rivera, conforme a una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 9 de este mes y año, cuya imposición monta 250 pesos que quedaron asegurados en la Real Caja del Corregidor; asimismo manifestó llevar 23 arrobas de aguardiente trasegadas en 6 barriles, conforme una licencia firmada [roto].\n
Ante el Corregidor Antonio de Monroy Figueroa, compareció Bernardo Pérez, dueño de carros, quien manifestó llevar en ellos 40 pipas de vino, para entregar en la ciudad de México a Luis de la Cerda [roto], conforme a una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 28 de marzo de este año, quedando asegurados en la Real Caja 1 000 pesos [roto].
Ante el corregidor compareció Tomás de Rojas, dueño de carros, quien manifestó llevar en ellos 14 pipas de vino en virtud de [roto], en la Nueva Veracruz, el 28 de marzo de este año, 10 de ellas para entregar en México a Martín de Chavarría, y las 4 en la ciudad de los Ángeles a Juan García de Jerez, cuya imposición monta 350 pesos que quedaron metidos en la Real Caja del corregidor.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Pedro Sánchez [Cosina], mayordomo de la cuadrilla de carros del Capitán Alonso Picaso [de Hinojosa], quien manifestó llevar en ella 88 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz el 8 de abril pasado, para entregar en México a Juan Álvarez, a Joseph [José] Moreira y a Pedro Moreira, cuya imposición monta 2 200 pesos que quedaron asegurados en la Real Caja.
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Rodrigo de Moya, mayordomo y dueño de carros de don Juan de Rivera, quien manifestó llevar en ella 80 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz el 13 de abril de este año, para entregar en México a Gonzalo de Narváez, a don Nicolás Caballero, a Sebastián Sánchez Barba y al Capitán Matías Rodríguez de Olivera, cuya imposición monta 2 000 pesos que quedaron asegurados en la Real Caja.