El Capitán Juan Antonio Benítez, residente en el pueblo de Jalapa, vecino de la Ciudad de México, arrendatario de las reales alcabalas, juez recaudador y administrador en esta provincia, la de Jalacingo, San Juan de los Llanos, Papantla, Teziutlán, Atempa y Tetela, comprendidas en el remate que se le celebró en la Real Almoneda en la Ciudad de México, por tiempo de 5 años, por una parte; y por la otra los Capitanes Bartolomé de Castro y don José Robledano de Cardeña, de mancomún; el primero dijo que en atención a no poder atender personalmente la recaudación de dichas alcabalas y ser necesario poner personas de confianza que lo hagan, ha convenido con los mencionados capitanes en traspasar la recaudación de la provincia de Jalapa con las calidades con que se le hizo el remate, bajo las condiciones que se suscriben.
Juan de Guzmán y Basilio de Alarcón, por sí y en nombre de Sebastián de Alarcón, su padre y demás interesados en la Venta de la Joya, ambos vecinos de ella, dijeron que dicha Venta está en litis, y Juan Bazán, vecino de esta jurisdicción, solicitado por los interesados, tomó a su cargo la defensa, quien dijo ha gastado 225 pesos en ello, pero éstos no tienen dinero para pagarle los gastos, por tanto han acordado dar en arrendamiento la mencionada Venta a Matías de Alarcón y a su mujer Ana de Capetillo, por 5 años, con obligación de pagar dicha cantidad en ese tiempo, y para asegurar el arrendamiento, lo reducen a escritura.
El Reverendo Padre Antonio García, de la Sagrada Compañía de Jesús, administrador de sus bienes, Procurador General de la Nueva España y en virtud del poder general que dice tener del Padre Gaspar Rodero, Provincial que fue en ella, para recibir y cobrar cualquier cantidad de pesos que a su provincia pertenecen, otorga que da en arrendamiento a Pedro Vela, vecino de la jurisdicción de Jalapa, y a Juan Martín Blanco, de la misma vecindad, como su fiador, un rancho de ganado mayor nombrado El Lencero, con todo lo que le pertenece de sitios y tierras, cuyos linderos constan en sus títulos, el arrendamiento lo hace por 3 años que corren a partir de esta fecha en 150 pesos de oro común en cada año que ha de pagar por tercios cada 4 meses.
Doña María de Escobar, viuda de don Bernardo Fernández de la Calleja, vecina del pueblo de Naolinco, dijo que tiene en poder de Andrés Berman, vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, cierta cantidad de ganados vacunos y caballares que importan 1, 836 pesos a los precios y en la forma que consta en la escritura de su recibo que a su favor le otorgó, por lo cual estaba obligado a entregarle el ganado, pero le ha pedido le signe tiempo fijo por vía de arrendamiento o como hubiere lugar, lo que pone en efecto, arrendando los ganados por 4 años que han de contarse desde el 1 de enero de 1723 con calidad de que en cada uno le ha de pagar los réditos que le corresponden.
Fray José Enríquez, religioso de la Orden de la Caridad, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en el pueblo de Perote, otorga en arrendamiento a Ángela de Malpica, viuda del Capitán Fernando Bazán de Otero, un sitio de tierras que llaman de Las Palmillas; linda al sur con tierras de Tenestepec, al norte por todo el camino que viene al paso de don Juan, al oriente con tierras de la Hacienda de San Antonio Ateguetla, por tiempo de 9 años que han de contarse desde el 9 de junio de este año, en 45 pesos de oro común en cada año, bajo las condiciones que aquí se inscriben, cuyas tierras pertenecen al Convento.
Don Manuel Martín, mercader español, vecino de este pueblo de Jalacingo, y Tomás Francisco, indio natural vecino de este mismo pueblo, Mayordomos actuales de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción cita en la iglesia parroquial de San Bartolomé de este dicho pueblo, otorgan en arrendamiento a Julian de Aburto, dueño de recua y vecino de San Miguel Perote, medio sitio de ganado mayor de uno perteneciente a la dicha cofradía en los llanos del Camino Real que va para Perote, con merced del agua que baja de la Sierra de Perote junto al hospital, por tiempo de 5 años comenzando desde el 1 de enero de 1724, por la cantidad de 50 pesos de renta anual.
Don Fernando Montero, residente en el pueblo de Jalapa, dijo que en la Real Almoneda de México se le remataron las alcabalas de la provincia de San Juan de los Llanos, Jalapa y Jalacingo, Teziutlán y Atempa, Tetela y Jonotla, y del partido de Papantla, y para la buena administración de ellas por no poder acudir a todas a un tiempo y haber acudido a él la vecindad de Tetela y Xonotla para que les dé en arrendamiento lo que comprende dicha jurisdicción, otorga en arrendamiento las alcabalas de dicha vecindad y lo que ellas produzcan por tiempo de 7 años a contarse desde el 29 de enero de 1724 en 200 pesos de oro común cada año, bajo las condiciones que se mencionan.
Los vecinos de esta jurisdicción aquí firmantes y los de jurisdicciones agregadas en el arrendamiento de las alcabalas, dijeron que con el nuevo arrendamiento se hallan discordes sobre el modo y ajustamiento de su pago y sobre la pretensión que tienen en ella para que se las arrienden o traspase por el tiempo que se le remataron en la Real Audiencia, en cuya virtud otorgan poder a don Manuel de Olmedo y a don Luis de Ruz y Sotomayor, vecino de Jalapa, para que en sus nombres los defienda y haga sus causas acerca de lo expresado y lo que hallare conveniente para no experimentar agravios ni violentos procedimientos, se modere el arrendatario o pida se celebre nuevo remate.
Los Capitanes Juan Antonio de Zavalza, Alonso de Alba, y Gaspar de Olavarrieta, el Teniente Pedro de Parraga Robledano, Joaquín Ildefonso de Torquemada, Manuel de Eguía, y el suegro de este último, Manuel de Olmedo, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial al Alférez Real Laureano Fernández de Ulloa, vecino de este pueblo, para que se obligue como principal deudor y los obligue como fiadores y pagadores de las posturas, pujas y mejoras que por bien tuviere hacer al arrendamiento de Reales Alcabalas de este pueblo, Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Atempa, Papantla, Jonotla.
Don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de la Provincia de Jalapa y Jalacingo, otorga en arrendamiento a don Manuel de Torres y Morales, vecino de San Antonio Huatusco y residente en este pueblo, dicho oficio por el tiempo de 3 años, por la cantidad de 250 pesos anuales.