El Gobernador, Alcalde, principales y demás naturales del pueblo de Orizaba, arriendan a Juan de Moya, un mesón que tienen en este pueblo, por el tiempo de 2 años, en precio y cuantía de 120 pesos de oro común.
Francisco Martín otorga poder general a Juan de Moya.
[Diego de Soria] otorga poder a [Juan] de Estrada, para que pueda recibir y cobrar de Alonso de Carrión, un caballo castaño claro.
[Juan Blanco], otorga poder a Roque Álvarez, para que pueda vender, hasta la cantidad de 1000 chivatos, a las personas y a los precios que le parecieren.
Pedro Juárez, arriero, se obliga de pagar a [Salvador] López, 66 pesos de oro común.\n\n\n
Juan Gutiérrez de Villaparte, otorga poder a Francisco Velasco para cobro de dinero de los bienes de Gómez González de la Borbolla.
Pedro [Zaro], estante en el pueblo de Orizaba, se obliga de pagar a Francisco de [Oliveros], y a Juan Blanco [39] pesos de oro común de resto y fenecimiento de cuentas entre él y los susodichos.
Francisco de Velasco se obliga de dar y pagar a Diego González, 163 pesos de oro común, los cuales declaró deberle del resto de un año que el susodicho le sirvió de pastor en su hacienda.
Juan López se obliga a dar y pagar a [Francisco] de Oliveros, 80 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo bayo. \n\n\n
Juana Muñoz otorga poder a Francisco de Oliveros para que cobre de Jorge Méndez, 95 pesos de oro común, que son de resto de ciertas arrobas de sebo que el dicho Jorge Méndez vendió a Francisco Ramírez, y éste las traspasó y vendió a Pedro González, marido que fue de dicha Juana Muñoz.