Don José Antonio de Acosta, Justicia Mayor de la provincia de Jalapa y Jalacingo, por despacho del señor Conde de Revillagigedo, Virrey, Gobernador y Capitán General de esta Nueva España, nombra como Teniente General al Capitán a don Lucas de Montenegro, para que administre la justicia en las provincias de Jalacingo, Altotonga, Atzalan, Santa María Tlapacoyan y su distrito, desde la punta de Nautla hasta la del Malpaís y Molino de Río Frío, excepto el pueblo de Perote.
Don Agustín Benítez, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de la Provincia de Jalapa y Jalacingo, nombra como Teniente de Alguacil a don Francisco Pérez Travanca, para la jurisdicción de Jalacingo y pueblos de Atzalan, Altotonga y Santa María Tlapacoyan.
Don Manuel de Gándara, don Bernardo Locela, don Manuel Ruiz y don Manuel Ignacio Villar, vecinos del Pueblo de Tlapacoyan, Jurisdicción de Jalacingo, por sí, y en nombre de todos los demás sus convecinos, impedidos de concurrir a esta Villa, otorgan poder general a favor de don Pedro Álvarez de Caso [y Guerra], Notario Familiar del Santo Oficio, vecino de aquella Jurisdicción, para que a nombre y representación de aquel vecindario que se titula de razón, demande, perciba y cobre judicial o extrajudicialmente de cualquier persona, las cantidades de dinero, que se le estén debiendo a la fecha y debiesen en adelante a dicho pueblo de razón de Tlapacoyan, en virtud de instrumentos públicos o simples. También se lo otorgan, para que administre, arriende o gobierne las tierras que pertenezcan al pueblo, quite y lance de ellos los intrusos, colonos o rebeldes; administrando cualquier otros bienes o rentas de éste que se entregaron con este fin. Y para que defienda al mencionado pueblo, en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos o seculares; y si por lo antes mencionado se requiriese contienda de juicio, lo sigan, por lo que se le da éste con libre y general administración y con facultad de sustituirlo.
Para la dicha información se recibió juramento del Lic. Nicolás Rogel, cura beneficiado del pueblo y partido de Santa María Tlapacoya, jurisdicción de Jalacingo y dijo que fue testigo instrumental en la memoria de Pedro de la Peña, a quien conoció y lo vio hacerla junto con los demás testigos
El Capitán José de Hoz Escalante, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de Jalapa y Jalacingo, dijo que tiene la facultad de nombrar tenientes que ejerzan la administración de la Real Justicia y en atención a que el pueblo de Santa María Tlapacoyan de la jurisdicción de Jalacingo, que tiene 5 leguas de penoso camino y de esta cabecera 19, nombra como tal a don Santiago Álvarez Ramírez para que pueda conocer todas las causas civiles y criminales, oyendo a las partes en justicia y en las de oficio a su averiguación, procediendo a la detención de los que resulten culpables.
Doña Isabel de Medina y Landa, vecina de Jalacingo, vende a su hijo Don Francisco Ruiz Fernández, un trapiche de hacer azúcar nombrado San Juan, ubicado en términos del pueblo de Santa María Tlapacoya, el cual fundaron ella y su difunto marido Don Juan Ruiz Fernández, en dos sitios de ganado mayor que compraron por escritura pública fechada el 6 de octubre de 1685 en Los Ángeles; lindan por una parte con tierras de Guilpiltepeque; y por otra con tierras del trapiche Viejo de la Vega; por otro lado, con el río grande llamado Tlapacoya; y con tierras realengas. En la venta se incluyeron 11 mulas de tiro, la caña sembrada, 3 esclavos negros, 4 pailas grandes y otros pertrechos; así como un censo de 80 pesos, impuesto sobre dicho trapiche; y una capellanía de misas de 3000 pesos de principal, que pretende fundar y ha de reconocer el comprador, por el precio de 6310 pesos de oro común.
Doña Isabel de Medina y Landa, viuda del Alférez Juan Ruiz Fernández, vecina del pueblo de Jalacingo, ratifica la escritura de fundación de capellanía de 3 mil pesos de dote principal y 150 de renta en cada año, que instituyó y cargó sobre el trapiche de fabricar azúcar nombrado San Juan, ubicado en términos del pueblo Santa María Tlapacoyan, el 28 de junio de 1698. Anula 2 cláusulas; la primera en que nombra para capellanes interinos a curas que fueran de Jalacingo, mientras no hubiera capellanes propietarios que se ordenasen a título de ella; la segunda en que dio poder a los que fueran patrones de la capellanía para que si el principal de su dotación se redimiese, otorguen escrituras de cancelación y volverlo a imponer en fincas seguras.
Don Juan de Quiñones, vecino de este pueblo de Jalapa y Alguacil Mayor de esta jurisdicción y la de Jalacingo, nombra como Teniente de Alguacil a don Salvador de Villavicencio, vecino del pueblo de Altotonga, para serlo en los pueblos de Jalacingo, Altotonga, Atzalan y Santa María Tlapacoyan.
El Capitán Andrés Martín, vecino de Teziutlán, con poder conferido de los gobernantes actuales y pasados del pueblo de Tlapacoyan, el cual ahora lo sustituye en Juan Antonio de Córdoba, Procurador de la Real Audiencia de México.
Don Gaspar Sánchez, don Manuel Cayetano, don Diego Vergara, don Francisco Hernández, don Francisco Cortés y otros Oficiales de República de naturales del pueblo de Santa María Tlapacoya, parecieron en forma de Cabildo para declarar que deben a don Juan Gómez de Estrada, la cantidad de 600 arrobas de arroz de buena calidad, que se obligan a entregar en todo el mes de octubre de 1782 a la persona que dicho Estrada les ordenare, al precio de 5 reales cada arroba, a cuya cuenta, los otorgantes señalan que les entregó 300 pesos de contado.