Se presentaron los testigos que se mencionan en la escritura que antecede, los cuales son José Barradas, Roque de Castro y Blas Rodríguez, quienes ratificaron y firmaron dicha memoria.
Pedro Bravo de Alarcón, vecino de este pueblo, dijo que durante muchos años prestó servicio como Mayordomo en una hacienda de ganado mayor de José Robledano de Cardeña, pero por haberse consumido dicha hacienda, se han ajustado cuentas a favor de él, por lo que han convenido en que dicho José ha alcanzado 600 pesos y por no tener dinero para pagárselos, hace hipoteca de sus bienes a favor de la Cofradía o hermandad de Nuestra Señora del Carmen, obligándose a pagarle junto con los réditos de 5% anuales, en 9 años, haciendo hipoteca especial de un potrero y media caballería de tierra que tiene en esta jurisdicción y deslindadas en esta escritura.
El Reverendo Padre Fray Juan de Dios Mariano del Rosal, Guardián del Convento de San Francisco de este pueblo, y don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor y Sindico de dicho convento, dijeron se remató a Domingo de Oliver unas casas y rancho ubicados en este pueblo, que hoy posee doña Petronila Javiera Rodríguez Díaz, viuda de don José Camino y Velasco, cuyo remate fue por 650 pesos a censo obligándose a reconocer 400 pesos a favor de una capellanía fundada por Juan de Chávez y Catarina Velázquez y 250 pesos de gravamen a favor de dicho convento. Y habiendo convenido comprar dicha tierra el Capitán don Agustín Benítez, Alcalde Mayor de esta jurisdicción, con la poseedora doña Petronila, a exhibido dicho capitán los 250 pesos correspondientes al convento, los que recibe dicho sindico dando por cancelada la escritura de obligación.
El Licenciado Francisco Velad, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla y vecino de la Nueva Veracruz, dijo que el 8 y 9 de febrero de 1748 hizo su testamento en donde mandó se fundase una capellanía de 4, 000 pesos; hoy por vía de codicilio manda se revoque la fundación de dicha capellanía y se funde con la cantidad que tuvieren con el gravamen de 12 misas rezadas que se digan en el santuario de Nuestra Señora del Chico, con la condición de que sean capellanes de ella sus familiares más cercanos y nombra por patrona de ella a su hermana Josefa Mariana Velad y por falta de ella a su sobrina Josefa Jerónima, y por falta de ambas a la madre abadesa del convento de religiosas capuchinas de la Ciudad de Puebla.
Antonia Ortiz, viuda de Cristóbal Monroy, vecina de este pueblo, dijo que su difunto marido compró a la Cofradía del Santísimo Sacramento, un solar en 25 pesos, ubicado en el Barrio de Santiago inmediato a la ermita; hace frente con la calle por donde tiene 50 varas y del otro lado solar de este pueblo, al oriente con un arroyito que llaman de San Pedro, al poniente con el Río de Santiago y del otro lado con tierras de Juan Ricardo de Guzmán, al sur que es el fondo con dicho río y tierras del citado Juan, de cuya propiedad el Mayordomo Juan Montañés de la Cueva no le entregó escritura, y dicho su marido lo vendió después a Antonio de Villanueva quien como pago le dio una bestia mular y tampoco le entregó escritura a dicho comprador, por lo que a través de la presente otorga que se le entrega escritura a nombre de la esposa de Antonio, llamada Rosa María Ramiro, mujer de Antonio.
El Licenciado Juan Martín Astacio de Arévalo, Cura Vicario y Juez Eclesiástico de Santiago Totutla de la Jurisdicción de la Villa de Córdoba, otorga poder al Capitán Faustino Vázquez, para que en su nombre, cobre judicialmente de todas las personas que se mencionan en esta escritura y otros más que le debieren cualquier cantidad de pesos u otras especies.
Don Tomás Miguel de Campo y doña Inés Francisca Casados y Mendoza, marido y mujer, se obligan a pagar a don José Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, como actual Mayordomo de la Cofradía de la Ánimas, la cantidad de 250 pesos, en 5 años, dando 5 % anuales y hacen hipoteca especial de una casa que compraron a la difunta Juana López de Oria, que tiene 50 varas de frente y 64 de fondo, de frente con solar de Alonso González, al norte calle en medio, al oriente con tierras de la Cofradía de la Concepción, al sur con solar de los herederos de Miguel Ruiz y al poniente con casa que era de don Luis Fernández de la Flor y Pareja, calle en medio.
Don Juan Francisco de Campo, vecino de Puebla y residente en este pueblo, otorga poder especial a don Bartolomé Salvo, vecino de este pueblo para que venda unas casas que tiene en este pueblo; una cubierta de tejas con sus bodegas y la otra contigua a esta es de palos y tejas, en solar propio que compró de Pedro de Quirós y tiene de frente 28 varas y de fondo 150, el cual linda al norte con la calle que llaman de Tecuanapa y del otro lado el Beaterio, al oriente con otro pedazo de solar que fue de Nicolasa de Vargas, al poniente con casa y solar de Ángela de Quirós y al sur que es el fondo con solares que fueron de Domingo Luis, Diego Gómez, Luisa de Zárate y Cristóbal Grajales.
Esteban de Salas, hijo legítimo de los difuntos Pedro de Salas y Juana María Sánchez de Huerta, junto con Sebastiana Jacinta, su legítima esposa, quien fue criada en casa de María de Zárate y Francisco Martínez Rosado, se otorgan poder para testar, nombramiento de albaceas y de herederos.
Juan Gómez, español, e Ignacio Rodríguez, pardo libre, vecinos del pueblo de Jalapa, se obligan a tener como carceleros comientarenses y entregarlo en el momento que se le requiera el Remigio Morales, vecino de Ixhuacán de los Reyes, preso por haber hurtado a una mujer, a la cual el Alcalde Mayor de Teziutlán mando a las recogidas, y a dicho Remigio le otorgó libertad bajo fianza.