Don Bernardo Cardel, dueño de mulas y vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general al Bachiller José Nicolás de Acosta, Presbítero Domiciliario de Puebla, y a don Eusebio Doncel de la Torre, vecino de San Juan de los Llanos, para que pidan, reciban y cobren todas las cantidades de dinero, joyas y otros géneros, que le deban cualquier persona y comunidades en virtud de escrituras, cedulas, vales y otros documentos.
Don Diego José de Gorospe Irala y Padilla, dueño de la hacienda San Juan Bautista, Tuzamapan, vecino de la ciudad de los Ángeles y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a Miguel José de Osorio y a Santiago José de Ocariz, Mayordomos de dicha hacienda, para que defiendan la hacienda de personas extrañas.
Don Bartolomé de Orozco, hijo legítimo de los difuntos don Gaspar de Orozco y de doña Teresa de Sierra y Hurtado, natural de la Villa de Lebrija, vecino de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda, Arzobispado de Sevilla y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su hermana doña Nicolasa de Orozco, junto con don Félix Martínez de Espinosa, vecino de la Ciudad de México, y como herederos nombra a la citada Nicolasa de Orozco y Juana de Orozco, su otra hermana.
Don Manuel Pérez Tirado, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Domingo de Castro, vecino de este pueblo, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades de dinero, joyas, semilla y demás géneros que le deban, a través de escrituras, libranzas y cartas de pago, así como para defenderlo y demandarlo en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales y eclesiásticos.
Cristóbal Galvino, vecino del pueblo de Jalapa, informa que compró al difunto Jerónimo Velázquez, un solar de 24 varas de frente y 68 varas de fondo, de los cuales vendió a al difunto Manuel Valdés, 12 varas de frente y 39 de fondo, por el precio de 36 pesos. De dicha venta había entregado solamente la propiedad pero no la escritura, por lo que a través de la presente entrega a los herederos de dicho comprador, la escritura de venta.
El Capitán de la Compañía de Dragones destacada en el pueblo de Jalapa, don Antonio Rodríguez, vecino de dicho pueblo, otorga poder especial a don Antonio Lobo, vecino de la Nueva Veracruz, para como Comandante de las Compañías de Dragones que tiene a su cargo, cobre de los Oficiales Reales de la Real Hacienda y Caja de la Nueva Veracruz, los sueldos que le adeuden a los soldados de la citadas Compañías.
Los Licenciados Carlos Suárez y don José Mariano de Torquemada, albaceas del difunto don Joaquín Ildefonso de Torquemada, deben a la Cofradía de la Ánimas, la cantidad de 500 pesos de principal, los que se obligan a pagar con réditos del 5 % anuales, en el plazo de 7 años, para lo cual hipotecan unas casas altas y bajas en este pueblo, las cuales lindan al sur con la Calle Real y casas de Bartolomé Salvo, al oriente casas del mismo Salvo y callejón en medio que las divide por el norte con la zanja de Xallitic y al poniente con callejón y casas que llaman de la Capitana, viuda de Guevara.
Matías García y Juan Pedro de Nava, vecinos del pueblo de Perote, herederos del difunto Melchor García y en nombre de los demás herederos, venden a don Tomás Rajadel, un rancho de labor que linda con tierras de Antonio Beltrán y Juan de Olivares, cuyos linderos son por la parte inmediata al hospital con la barranca por donde viene la del cofre para el llano desde el Camino Real de abajo, especificando que dicho camino y el de arriba quedaran libres, por la otra cabecera del monte con las mojoneras donde lindan las tierras de dicho Antonio Beltrán y por la parte del cofre hasta lindar con tierras del susodicho y de la barranca con tierras del hospital, propiedad que quedó del difunto Melchor García, al precio de 1, 600 pesos, 1, 100 que reconocerá a censo a favor del Hospital Real y los 500 que recibieron de contado.
El Alférez José Antonio Rajadel, vecino del pueblo de Perote, recibe del Capitán Tomás Rajadel, su legítimo padre, la cantidad de 3, 667 pesos, por concepto de legítima paterna y materna, obligándose a tenerla para integrarla dentro de los bienes de su padre y dividirla entre los demás herederos.
Doña Felipa de Jesús de Acosta, hija legítima de los difuntos don José de Acosta y doña Josefa Lagunes, natural y vecina del pueblo de Jalapa, viuda de don Juan José Ortiz de Zárate, otorga poder para testar, nombramiento de albacea y de heredero a don Luis Antonio Mariano Ortiz de Zárate, su hijo legítimo, así mismo declara que del quinto de sus bienes se le den 100 pesos a su criado Manuel José, 100 pesos a la Cofradía de las Ánimas de esta Parroquia y en caso de que no alcance que se ocupe parte de lo que le corresponde de los bienes de su esposo.