María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda , viuda de Juan Ortiz, hija legítima del primer matrimonio de Juana de Ochoa y de Juan Gorrón, y Laureano Fernández de Ulloa, hijo legítimo de Juana de Ochoa y de Luis Fernández de Ulloa, difuntos, nombrados herederos universales por sus difuntos padres, proceden a realizar la adjudicación de los bienes que heredaron.
José de Arauz, pardo libre, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a Juan Camacho y a Juana Núñez, cuñados, un solar que mide 30 varas de frente, dividido en la siguiente forma: 16 varas y media a Juana Núñez, viuda de José Hermenegildo y las 13 y media restantes a Juan Camacho, el cual linda por el oriente con casa y solar de María de Acosta, por el poniente con casa y solar del que vende, por el norte con el arroyo llamado de Xallitic y por el sur con la Calle de los Plateros, dicho solar mide de fondo 78 varas, libre de censo, empeño e hipoteca en el precio de 3 pesos por cada vara de frente.
Don Martín Serrano, vecino del pueblo de San Juan de los Llanos, marido de doña Mariana Zapata de Herrera, tiene ajustado con don Nicolás de Acosta y con Marcos Mojica, vecinos del partido de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, venderles la hacienda de ganado mayor llamada Llano de Muchachos, obligándose a pagar 1, 000 pesos de libranza.
Salvador de Iglesias, soltero, vecino de este pueblo de Jalapa, realiza testamento, nombrando por albacea fideicomisario y tenedor de bienes a don Agustín Juárez, vecino de este pueblo de Jalapa, y como heredera universal a su alma junto con la de sus difuntos padres.
Doña Micaela Ortiz, vecina de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, hija legítima de don Miguel Ortiz y de doña Antonia de los Reyes, vecinos de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, casada con don Agustín Carreto, difunto, nombra por albaceas testamentarios a sus hijos don Antonio Carreto, sacerdote, y a don Francisco Carreto, a quienes también designa herederos universales.
Don Luis de Guevara, hijo legítimo de Don José de Guevara y de Josefa Camacho, difuntos, y su esposa Doña Antonia de Zárate, hija legítima de José de Zárate, difunto, y de Doña Josefa de Castro, viva, se otorgan poder para testar y nombrar albaceas y tenedores de sus 2 hijas, a quienes nombran herederas universales.
Don Antonio García de Baldemora, vecino de este pueblo de Naolinco, otorga poder general a don José González de la Sancha, vecino de la Ciudad de México, para que demande, reciba y cobre cualquier cantidad de pesos, que le deba cualquier persona.
Matías Pérez, vecino de este pueblo de Naolinco, vende a Rosa María, viuda, parda libre, un solar que mide 59 varas de frente y 49 de fondo, linda por el lado oriente con un pedazo de solar que le dio a Bonifacia Domínguez, por el norte con un callejón que va para la iglesia y del otro lado con solar de Francisca de Barreda Gayón, por el oriente con calle, casa y solar de José Rodríguez y por el sur con solar de las ánimas y casa de Jacinto Meléndez, libre de censo, empeño e hipoteca en el precio de 30 pesos.
Pedro Calderón y María Josefa de Quiroz, vecinos de este pueblo de Jalapa, deben y se obligan a pagar a Don Mateo de Arcila y Lizarralde, mercader y vecino de este pueblo de Jalapa, la cantidad de 100 pesos, de a 4 reales en cada semana, y a la primera flota que celebre feria en este pueblo y por el tiempo que dure.
Leonisio Barradas, casado con María Muñoz Maldonado, nombra de su albacea testamentaria a su legítima esposa, y por herederos a sus 6 hijos.