El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio San Miguel Almolonga, dio su poder cumplido a Juan de medina, vecino de Huamantla, provincia de Tlaxcala, y residente en el partido de San Salvador El Verde, jurisdicción de Huejotzingo, para que en su nombre administre su hacienda de labor nombrada San Miguel Contla, y lo pueda obligar para los avíos de dicha hacienda hasta en la cantidad de 2000 pesos de oro común; y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, que al presente tiene o adelante tuviere.
El Capitán Don Bartolomé de Mora Espinosa, Justicia Mayor del pueblo y provincia de Jalapa, hijo legítimo de Bartolomé Martín de Mora y de Doña Catalina González de Espinosa de los Monteros, difuntos, vecinos que fueron de la ciudad de Puebla de los Ángeles, de donde es natural el otorgante, dio su poder cumplido al Obispo de la ciudad de Los Ángeles Don Manuel Fernández de la Santa Cruz, a su esposa de segundas nupcias Doña María Romano Altamirano, al Bachiller Don Diego de Mora y Medrano, al Capitán Don Sebastián de la Mora y Medrano, sus hijos legítimos de su primer matrimonio con Doña Catalina de Medrano y Rivera, para que después de su fallecimiento, hagan y otorguen su testamento con las mandas, legados, obras pías, fundaciones y demás cosas que le tiene comunicado.
El Lic. Diego González de Astudillo, clérigo, presbítero, residente en este pueblo y domiciliario del obispado de la Puebla de los Ángeles, vende por juro de heredad a José de Castro, vecino de Jalapa, un solar ubicado en la calle principal que de la plaza va para la ciudad de Veracruz, a mano izquierda, que linda con casa y solar de Doña Aldonza de Vargas, viuda de Andrés Vázquez, de una parte; y de la otra, con solar del otorgante, de 80 varas ordinarias de frente y el hueco, hasta el linde de una ciénega que está a sus espaldas, que con otros bienes está hipotecado a la capellanía que fundó Mariana de Astudillo, su madre, libre de carga e hipoteca, por el precio de 140 pesos de oro común que han de quedar impuestos a censo principal sobre dicho solar, a razón de de 7 pesos 4 tomines de renta en cada un año.
Juan Lorenzo Velázquez, vecino y mercader de Jalapa, dio su poder a Antonio Moreno de Torija, vecino de la ciudad de Puebla de los Ángeles, para que en su nombre venda por los precios que hallare, la cantidad de carneros y cerdos que le remite y adelante le remitiere a esa ciudad.
Luis López, dueño de recua, natural y vecino de Jalapa, habiéndose casado con Juana Margarita de Oliver, hija legítima de Bartolomé de Oliver y de Margarita Martín de Abreo, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo, como heredera de bienes raíces y muebles, recibió de su mujer 8000 pesos de oro común por bienes dotales, en unas casas de cal y canto ubicadas en Jalapa, 9 esclavos negros y mulatos, ropa para dama, 2 camas, 4 colchones, joyas y otros enseres domésticos.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, vecino de esta jurisdicción, como heredero de su padre Don José de Ceballos y Burgos, y Santos de Zárate, vecino del Pago de Perote, de común acuerdo cancelaron la escritura sobre la venta de un molino de pan moler que el primero hizo al segundo, en la cantidad de 2500 pesos a censo principal, y a razón de 125 pesos de rédito anuales, fechada el 28 de mayo de 1674, dándose por libres de sus obligaciones el uno con el otro.
Alonso de Neira Claver, escribano público de Jalapa, persona en quien se remató una casa en donde al presente vive, ubicada en la Calle Real junto a la plaza de este pueblo; y un rancho de labor en términos del mismo, que dejaron por su fin y muerte Juan de Chávez y su mujer Catalina Velázquez, se obligó a pagar a la persona que el juez de testamentos, capellanías y obras pías de este obispado nombrare para su cobranza, 29 pesos del rédito de 580 pesos de una capellanía fundada por Juan de Chávez y su mujer, otros 12 pesos 4 reales, del principal de 250 pesos que están cargados a favor de los religiosos del Monasterio de San Francisco de este pueblo, todo lo cual suma 41 pesos 4 reales, que habrá de pagar en cada un año el otorgante.
Juan Lorenzo Velázquez, mercader y vecino de Jalapa, por su múltiples ocupaciones se desistió del nombramiento de albacea que Juan García de Vértiz, vecino de Jalapa y Alguacil Mayor que fue de esta provincia, le hizo en su testamento en la ciudad de Puebla de los Ángeles.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, hijo legítimo del Capitán Don José de Ceballos y Burgos, difunto, su heredero, albacea y tenedor de bienes principal, por sí, y en nombre de sus fiadores el Alférez Diego Domínguez Muñiz y de Jacinto Méndez, vecinos del pueblo de Naolinco; Cristóbal de Zárate, vecino de Jalapa. Así mismo su fiador, se obligaron a que dicho principal, dará cuenta con pago de todas las haciendas y bienes que Juan Velázquez de Escobedo, Juez Comisario despachado de la Inquisición, le entregare hasta que dicho tribunal le mande devolverlos.
María Ana, india ladina, natural de la ciudad de Los Ángeles, viuda de Juan Francisco, indio natural de Jalapa, vende a Gabriel de Ochoa, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que tiene en la calle de Santiago, que linda con ella, y con otra que va a la ciénega; por otra parte, linda con solar de la otorgante y un solar de Lucas de Ochoa, libre de censo, hipoteca y otra carga, por el precio de 20 pesos de oro común.