Domingo Sánchez y Miguel Guillén, estantes en este pueblo de Orizaba, se obligan a pagar a Juan de Moya, vecino de este pueblo, la cantidad de 60 pesos de oro común, resto de 80 pesos que Francisco Rodríguez Pacheco debía a Melchor Ruiz, vecino de la ciudad de Oaxaca, por los cuales está preso y ejecutado en la cárcel pública de este pueblo, cantidad que pagaran en el término de un mes.\n
Francisco de Espartosa, natural de la Villa de Pezuela en los reinos de Castilla, junto a Alcalá de Henares, otorga su testamento. Declara tener por bienes cuatro caballos y un macho, una espada y silla de caballo, tres pares de botas, un sombrero, entre otras cosas que menciona. Ordena a su albacea mande a decir 200 misas por su alma. Es su voluntad que de sus bienes se den 100 pesos de oro común al hospital de Perote para gastos de los pobres que ahí se curan. Ordena se den de sus bienes 100 pesos de oro común para la iglesia del pueblo de San Salvador para ornamentos, como también se den 25 pesos de oro común a la iglesia de este pueblo para ayuda de un retablo. Nombra como albacea testamentario a Juan de Reina y a Miguel Carrera, vecinos del pueblo de Tecamachalco. Nombra como heredera a su ánima.\n
Juan Cristóbal, pastor, se obliga a pagar a Alonso Moreno Serrano, 83 pesos de oro común por 150 ovejas de dicho Alonso, a quien entregó menos de una pastoría, las cuales se atajaron con el ganado de Juan Sánchez Bermejo, cantidad que pagará en el término de 15 días en reales de plata. \n\n\n
Juan Cristóbal, pastor, otorga carta de pago a Alonso Moreno Serrano, por 165 pesos de oro común que montó el servicio de 11 meses, en el susodicho oficio y en su ganado, los cuales declara haber recibido en reales de contado.\n
Antonio Rodríguez, señor de su recua, se obliga de pagar a Luis Muñoz Bravo, Escribano de esta provincia, la cantidad de 70 pesos de oro común por concepto de dos mulas, una aparejada y otra en pelo, los pagará en el próximo mes de enero.\n
Jusepe [José] Medel, vecino del pueblo de Tecamachalco, dijo que por cuanto Pedro Gallego, vecino y encomendero de la ciudad de la Veracruz, en su nombre registró en la nao nombrada Santa María del Puerto, del maestre Martín de Lizárraga, dos cajones de granas con las marcas que están en el margen de esta escritura, en los que hay 10 arrobas de la dicha grana secada y bien acondicionada, la que por su orden y comisión fue consignada a Juan de Ocon, de cuyo navío ha tenido noticia de no haber salido del puerto de San Cristóbal de la Habana por inconveniente que hubo, por cuya causa podría ser que el maestre hubiese hecho dejación de los dichos cajones de grana, razón por la cual, otorga poder a dicho Martín de Lizárraga, ausente, para que en su nombre pueda demandar, recibir y cobrar de las personas en cuyo poder estuvieran las 10 arrobas de grana, y recibidas las entregue a Juan de Ocon.
Juan Blanco, vecino del pueblo de Orizaba, otorga poder especial a Nicolás de Villanueva, vecino y Regidor de la ciudad de los Ángeles, para que pueda vender hasta la cantidad de 1 400 pesos de oro común de censo a favor de una o más personas, cargándolos y vinculándolos conforme a las nuevas leyes y pragmáticas de su majestad, a razón de 14 000 el millar, de manera que el principal a que ha de ser obligado a pagar en cada año, ha de ser la renta que montaren los dichos 1 400 pesos a razón de 14 000 el millar, lo cual venda y ponga sobre su persona y bienes, especialmente sobre 14 000 ovejas con todo y apero, sobre un molino de pan en este pueblo de Orizaba, junto al río del moliente y corriente y sobre una labor de pan coger en términos del pueblo de Tecamachalco, con todo el apero. \n
Domingo Sánchez, vecino del pueblo de Orizaba, vende a Gabriel Bravo, vecino de este pueblo, medio solar de edificar casa, el cual compró a Alonso Mirueña, vecino de este pueblo, que linda con otro medio solar del susodicho y con las espaldas del descargadero del mesón de este pueblo, el cual vende junto con un jacal y piedra que hay en dicho solar, por precio y cuantía de 41 pesos de oro común\n
Payo Patiño Dávila, Corregidor por Su Majestad de esta provincia de Orizaba, otorga poder a Martín de Bermeo, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre pueda cobrar de los jueces oficiales de la Real Hacienda de Su Majestad que residen en la ciudad de México, el salario que pareciere debérsele después que fue proveído en dicho cargo por primero y segundo año. \n
Antón [Antonio] de Leiva, vecino de la ciudad de los Ángeles, como uno de los herederos de Pedro López, difunto, otorga poder a Tomás de Chávez, para que reciba y cobre de todas y cualesquier personas que sean y de quien en cuyo poder fueren hallados, cualesquier caballo del hierro de su estancia, que parezcan haberse hurtado. \n