Don Carlos José Garzón y doña Juana Morales, marido y mujer, vecinos de este pueblo, se obligan a pagar a don Agustín Benítez, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción de Jalapa y Jalacingo, Mayordomo de la Cofradía de la Concepción, la cantidad de 50 pesos, en el plazo de 5 años, con réditos anuales de 5%, y para seguridad de esta deuda hacen hipoteca especial de unas casas, cargadas con un censo redimible de 60 pesos del Santísimo Sacramento, de esta Cofradía, junto con otra casa de José de la Calle, cargada con 500 pesos.
Diego Barradas y Marcelo Barradas, hijos legítimos de los difuntos Alfonso Barradas y María Hernández, vecinos del pueblo de Naolinco, otorgan poder a Ana Barradas y a Juan Barrios, marido y mujer, para que comparezcan ante los Jueces y pidan el cumplimiento de la sentencia de división de las tierras de la Estanzuela.
Luis José de Acosta y Tomás de Acosta, hijos, herederos y albaceas del Sargento José de Acosta y de doña Marcela Sayago, venden a don Francisco Pérez de Arellano, una casa de paredes y tejas, labrada en un solar de su propiedad, linda al norte con la Calle Nueva, al oriente con casa de don José Díaz de Acosta, al sur con el Callejón de las Tinas y al poniente con casas de don Juan José Rincón, en el precio de 500 pesos; 300 en dinero de contado y los 200 que reconocerá dicho comprador a censo a favor de la Cofradía de las Ánimas, pagando 5 % anuales.
El Capitán Juan Antonio de Arce y Arroyo, Capitán Juan Ricardo de Guzmán, Juan Montañés de la Cueva, José Antonio de Acosta y demás comerciantes y oficiales de distintos gremios, vecinos del pueblo de Jalapa, informan que las alcabalas de esta jurisdicción, Jalacingo y sus agregadas se remataron a Juan Martín de Zurbano, quien no supo administrarlas, razón por la cual los declarantes, otorgan poder especial a los Capitanes Manuel de Olmedo, José Robledano de Cardeña, Juan Antonio de Zavalza, el Alférez Laureano Fernández de Ulloa, Alonso de Alba, Domingo Díaz Mier y Joaquín Ildefonso de Torquemada, vecinos de este pueblo, para que comparezcan ante las autoridades correspondientes y pidan se les adjudiquen dichas alcabalas.
Blas de Aguilar, hijo legítimo de los difuntos Pedro de Aguilar y Josefa de Torres, natural del pueblo de Jalapa, junto con su legítima esposa Josefa Domínguez, hija del difunto Salvador Domínguez y Juana Molina, viva, se otorgan poder para testar, nombramiento de albaceas y de herederos.
Felipe de Rivera, dueño de recua, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo del difunto Eugenio de Rivera y Juana de Barradas, viva, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su mujer Ignacia Luis de León, junto con Félix José de los Reyes, vecino de Naolinco, y como herederos a Isidro, María, Antonio José, María de la Luz y María de Jesús, sus hijos legítimos.
Los Capitanes Juan Antonio de Arce y Arroyo, José Robledano de Cardeña y Juan Antonio de Zavalza, junto con Laureano Fernández de Ulloa, vecinos de este pueblo, informan que Juan Martín de Zurbano, cedió a los vecinos del pueblo de Jalapa las alcabalas de esta jurisdicción, Jalacingo, San Juan de los Llanos, Teziutlán, Atempa, Tetela, Jonotla y Papantla que se remataron a su favor, por lo que los declarantes se constituyen en fiadores y principales pagadores, obligándose a pagar en las Reales Cajas de México, la cantidad de 40, 000 pesos, dando 8, 000 pesos anuales durante 5 años, periodo en el cual dura la administración de dichas alcabalas.
Doña Juana Ortiz, viuda y albacea de don Antonio López, solicita la cancelación de una escritura, por la cantidad de 88 pesos y 4 reales, los cuales recibió de Joaquín Soltero, a través de don José Antonio de Santa Ana, \"Alías\" Cagigas.
Don Manuel de Cancelada, natural de Villafranca del Bierzo, Reino de León y residente en el pueblo de Jalapa, hijo de los difuntos Juan de Cancelada y Lorenza de Hermosilla, otorga poder para testar a doña Gregoria Vázquez, viuda de don Pascual de Iglesias y vecina de este pueblo, nombrándola como albacea y heredera en compañía de Clara de Iglesias.
Don Manuel de Boza, vecino del pueblo de Jalapa y albacea de su difunto amo don Gregorio Fernández Mantilla, otorga poder especial a don Domingo Pérez de Iglesias, vecino de Veracruz, para que otorgue libertad a Tomasa, negra esclava, junto con su hijo Pascual, por tener recibida la cantidad de 300 pesos, que es el valor de ambos.