Margarita Antonia de Alarcón, mujer de Joaquín Tomás de Rivera, ausente, vecina de la Ciudad de México, otorga poder especial a José Antonio Álvarez de Córdoba, su primo hermano, vecino de dicha ciudad, para que pase a la Ciudad de la Habana y traiga a Petra Nicolasa de Jáuregui hija de la otorgante y de Francisco Jáuregui, su primer marido, y a Bernardino de Alarcón, hermano de la otorgante, la primera de 13 y el segundo de 12 años, de oficio maromeros, junto con un negrito libre llamado Gregorio.
Don José Tavera, vecino y mercader del pueblo de Jalapa, casado con doña Silveria Antonia Salvo, hija legítima de don Bartolomé Salvo y doña Ángela Francisca del Pino, vecinos de este pueblo, los cuales al contraer matrimonio le prometieron por dote y caudal la cantidad de 2,000 pesos en valor de bienes, muebles y lo que falte en reales, y al hacer inventario de los bienes otorgados por los citados padres de ella, resulta la cantidad de 2,500 pesos, lo que deja satisfecho a dicho José y declara que los 500 pesos de las arras caben en la décima parte de su caudal, obligándose a tenerlos en su poder por dote y propio caudal de su mujer, sin enajenarlos, ni obligarlos y si lo hiciere, que no valga.
Domingo García, natural de la Villa de Pontevedra, en el Reino de Galicia, y vecino de este pueblo, hijo legítimo de los difuntos don Álvaro García Gil y doña Antonia Pérez de Dios, otorga su testamento; nombra como albacea a su compadre José Antonio de Acosta, y como heredera a doña María Antonia de Acosta, su ahijada.
Joaquín Díaz Parraga, Gertrudis Díaz Parraga, Bernardo Gorrón, marido de María Josefa Díaz Parraga y Elena Díaz Parraga, mayores de 25 años, vecinos de esta jurisdicción, hijos de Roque Díaz Parraga y María Carrillo, herederos legítimos de Antonio Díaz Parraga y Florencia, mujer de Luis Blázquez, vecinos de San Juan de los Llanos, otorgan poder especial a su hermano, Antonio Díaz Parraga, para que venda al fiado o contado una casa de paredes con el sitio que le pertenece, la que les tocó por herencia.
José Antonio Yáñez, de oficio arriero, natural de este pueblo, vecino de San Agustín Tlaxco, hijo natural de don Javier Yáñez de Vera, casado con Bárbara de Huerta, otorga su testamento; nombra como albaceas a su suegro don José de Huerta y a su citada mujer, y como herederos a sus hijos Bárbara y José.
Don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de esta jurisdicción, se obliga a pagar a don José Antonio de Acosta, vecino de este pueblo, Mayordomo de la Cofradía de las Ánimas del Purgatorio de esta parroquia, la cantidad de 300, en el periodo de 6 años, con réditos de 5 % en cada año, y para mayor seguridad de la deuda, hipoteca la casa en que vive, la cual linda al poniente con la calle que sube para la Plazuela del Rey, al sur con casa de Juana de la Soledad Montañés de la Cueva, al norte con un callejón y casa de Juan José Rincón, y al oriente con otra casa del otorgante.
José de Castro, albacea de Felipe de Acosta, vende a Nicolás de Oliver, \"alias\" Cuernavaca, un solar ubicado en el Barrio de Santiago, el cual mide 52 varas de frente y 153 varas de fondo, linda al sur con una calle, al oriente con solar del comprador, al norte con solar de Roque Basilio y al poniente con el Callejón de Ortigoza, en el precio de 1 peso y medio de real por cada vara del frente.
Antonio Manuel Ortiz de Zárate, vecino de este pueblo, vende a Diego Palacios, vecino de este pueblo, un pedazo de solar ubicado en este pueblo, en el Barrio del Chorrito, mide 20 varas de frente y 39 varas de fondo, linda al sur con un callejón y solar de don Joaquín Ildefonso de Torquemada, al oriente con solar de Nicolás de Ortega, al norte con solar de Matías Licona y al poniente con solar del vendedor, lo vende por la cantidad de 50 pesos.
Don Juan Montañés de la Cueva, vecino del pueblo de Jalapa, revoca por vía de codicilo una cláusula de su testamento, referente a la entrega de su quinto, el cual ahora manda que se de a su hija doña María Montañés de la Cueva, y nombra como albacea, junto con su esposa a don Pedro de Senande, vecino de este pueblo.
Don José Francisco de Torquemada, Licenciado, Clérigo Presbítero, Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico en la doctrina de San Agustín Tlaxco, y residente en este pueblo, hijo legítimo de los difuntos Alonso de Torquemada y doña María de la Rosa y Thormes, otorga su testamento; nombra como albaceas a don Joaquín Ildefonso de Torquemada, su hermano, junto con don Bartolomé Salvo, vecinos de este pueblo, y como heredera a su alma.