Juan Bernardino Rangel, viudo de María de Armenta, vecino de este pueblo de Jalapa, hijo natural de María González, difunta, otorga su testamento; designa como albacea testamentario a don José Antonio de Acosta y por su ausencia a María de Armenta, y como herederos universales a José y Manuel, hijos de María de Armenta, la cual crió el citado Juan Bernardino Rangel.
Don Lucas Montenegro, vecino del pueblo de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, con poder que le otorgó don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de esta jurisdicción y la de Jalacingo; nombra a don Domingo Pérez, Teniente de Alguacil Mayor, en la jurisdicción de Jalacingo, excepto en el pueblo de Perote, por tiempo indefinido.
Don Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Misantla, jurisdicción de La Antigua Veracruz, vende a al Capitán don Nicolás Fernández de la Calleja, Alguacil Mayor de la santa Inquisición, un esclavo mulato de nombre Ignacio Francisco de 19 o 20 años de edad, en la cantidad de 300 pesos.
Don Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Misantla, otorga poder general a don José de Arria, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que en su nombre demande, reciba y cobre judicial y extrajudicialmente de todas las personas, cualquier cantidad de pesos, plata, oro, joyas, esclavos y otros géneros, para lo cual comparezca ante los señores jueces y justicias del rey, sus reales audiencias y tribunales superiores e inferiores de ambos fueros.
Antonio José Alfonso Márquez Gallardo, maestro de sastre, natural del puerto de Santa María y vecino de este pueblo, hijo legítimo de Juan Francisco Alfonso Márquez, difunto, y de doña Dionisia María Gallardo, casado con doña Nicolasa Muñiz de Cámara, otorga su testamento; nombra albacea testamentaria y como heredera universal a Juana Nicolasa, de 1 año y medio, su hija legítima.
Don Ventura de Acosta, natural del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de don Manuel de Acosta y doña Lucia Lagunes, difuntos, casado con doña María Josefa de Torres y Armenta, otorga su testamento; designa albacea testamentaria en compañía del Bachiller don Pedro García de Baldemora y a su hijo Nicolás, y como herederos universales al citado Nicolás de 30 años de edad y a María Josefa, doncella de 20 años, sus hijos legítimos.
Don José de Molina, vecino de este pueblo de Jalapa, mercader de oficio, se obliga a pagar a doña Ana Antonia Camino, viuda de don Juan Cordero, de quien es albacea, curadora y tutora de su hija menor María Bárbara, la cantidad de 8, 363 pesos y 4 y medio reales, en el periodo de 5 años, pagando por réditos el 5% de la citada cantidad en cada año.
Juan de Dios Thormes, vecino de este pueblo de Jalapa, con testamento hecho el 18 de junio de 1747, informa que por vía de codicilio, retira del cargo de sus albaceas testamentarios a Fray Pedro de Mata y don Domingo Díaz Mier, dejando únicamente a María Suárez, su legítima esposa.
Don Carlos José Garzón, de los reinos de Castilla y vecino en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Diego Garzón, vivo, y de doña Isabel Garrido (Arredondo), difunta, casado con doña Juana Morales, otorga su testamento; designa albacea testamentaria y como heredera universal a María Isabel, su hija legítima de 1 año de edad.
Don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo, albacea testamentario de don Manuel Domínguez, quien dejó indicado que se cargaran a la capilla de Coatepec, 200 pesos, petición que hace valida el citado albacea, para lo cual solicita a don Pedro Domínguez Ballesteros y doña María Ortiz, le vendan los citados 200 pesos de censo, los cuales se imponen a la cofradía de Jesús Nazareno en la citada capilla de Coatepec.