Ignacio de la Rocha París, residente en el pueblo de Huatusco, se obliga de dar y pagar a Gabriel Bravo, Escribano de Su Majestad que es ausente, 170 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo rucio de camino, un macho de camino, un arcabuz de rastrillo con su frasco y frasquillo y molde, un fieltro verde con sus faldones, un sombrero de fieltro verde con su trena de oro y cuatro vainas de cuchillos carniceros.
Juan Ramírez, vecino del pueblo de Maltrata, arrienda a Gaspar de Medina, dos caballerías de tierra en términos del pueblo de Maltrata, y unas casas de jacal, dos yuntas de bueyes mansos de arada, dos novillos y dos rejas de hierro; por tiempo y espacio de 4 años y por precio cada un año de 22 pesos y medio de oro común.\n
Manuel de Tevez, vecino del pueblo de Orizaba, se obliga de pagar a Juan Blanco, 190 pesos de oro común, los cuales son por razón y resto de un negro llamado Pedro, de tierra [Gongo].\n\n\n
Juan de Estrada, vecino del pueblo de Orizaba, vende a Juan Sánchez Beltrán, 25 mulas y machos de diferentes hierros y colores, cada una de ellas con su carga de corambre y aparejadas con sus aparejos ordinarios, por precio y cuantía de 1 390 pesos de oro común.\n\n
Gaspar Sanguino, indio natural de Santiago Tecali, por lengua de Juan García, dijo que entraba a servicio y soldada con Cosme de Palacios, vecino de la ciudad de los Ángeles, por tiempo y espacio de un año y por precio de 15 pesos de oro común.\n
Juan de Leiva da su poder a Juan de Moya, vecino del pueblo de Maltrata, para que pueda cobrar de Manuel de Tevez, 12 pesos de oro común que le debe.\n
Manuel de Tevez se obliga de pagar a Nicolás Pedro, 210 pesos de oro común, los cuales sale a pagar por Juan Blanco, que de ellos era deudor de resto de un negro.\n
Luis Muñoz de Arévalo, mayordomo del ingenio de Orizaba, se obliga de pagar a los Jueces Oficiales de la Real Hacienda de México, 500 pesos de oro común en reales y plata buena, los cuales sale a pagar por don Rodrigo de Vivero.\n
Francisco de Toro, beneficiado del partido de Cuzcatlán, se obliga de pagar al muy reverendo Padre Luis de Oliveros, beneficiado de Zongolica, ausente, 500 pesos de oro común, los cuales son por razón y resto de un negro llamado Diego y 11 bestias mulares aparejadas.\n
Francisco, vaquero, natural de la ciudad de México, indio ladino, entra a servicio y soldada con Francisco Ortiz, mayoral de la estancia de Julián de Olmeda, que está presente, por tiempo y espacio de un año y por precio de 20 pesos de oro común, a partir del primer día del mes de enero del año que viene.\n