Esteban, indio natural del pueblo de Acultzingo, hijo de Martín Ortiz y de Juana, india, entra a servir con Diego Ordoñez, mayoral de la hacienda de Pedro López.
Inés de Oliveros, con licencia de su marido Juan Blanco, otorga poder a Luis de Oliveros, Clérigo Presbítero, para cobrar a Álvaro Rodríguez, vecino de la ciudad de los Ángeles, la parte que le cabe como heredera de Gómez Basurto, su señor padre.\n\n\n
Alonso de la Rosa Calderón, otorga que vende a Juan Ramírez [Pinedo], vecino de Tecamachalco, dos caballerías de tierra en términos del pueblo de Maltrata.
Juan Blanco otorga poder al Padre Luis de Oliveros para cobrar a Álvaro Rodríguez, vecino de la ciudad de los Ángeles, 360 pesos de oro común, los cuales son por una escritura de plazo pasado de poder y traspaso de mayor cuantía.\n\n \n
Juan Ramírez Pinedo, vecino del pueblo de Tecamachalco, se obliga de pagar a Alonso de la Rosa Calderón, 275 pesos de oro común; los 200 de ellos por dos caballerías de tierra y los otros 75 pesos como pago de 100 fanegas de maíz.
Jorge Méndez, residente en el pueblo de Chocamán, se obliga de pagar a Francisco Ramírez, Escribano Real, 30 pesos de oro común que son y los debe de resto de 100 pesos por razón de ciertas arrobas de sebo que el dicho Jorge Méndez vendió al dicho Francisco Ramírez y no se las entregó.
Rodrigo de Vivero otorga poder a Juan Ramírez de Velasco,para que de los 4 006 pesos 7 reales y 6 granos de oro común enviados por barco a Castilla,pueda hacer pago de sus deudas.
El gobernador, alcalde y regidor del pueblo de Orizaba, por lengua de Juan García, intérprete, se obligan con Juan de Moya a tener hecho un corral en 40 días en la sabana de este pueblo, tres partes de madera y una de piedra.
Lucas Hernández, pone de aprendiz de herrador a Gaspar González, su hijo, con Mateo Gómez, herrador.
Alonso de Carrión se obliga de dar y pagar a Juan [de Estrada], 50 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo bayo.