Diego Pacheco, residente en el pueblo de Chocamán, vende a Vasco de [Guzmán] un sitio de estancia de ganado menor en términos del pueblo de Ixhuatlán, con dos casas de morada y un [corral] de encerrar [yeguas].
Luis [Muñoz de Arévalo], se obliga de pagar a Juan de [roto] [Molina] Valderrama, Vicario del ingenio, 300 pesos de oro común, los cuales le prestó el susodicho por hacerle placer y buena obra.
Juan de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, se obliga de pagar a Hernando de Chávez, 2 000 pesos de oro común, los cuales son los que el susodicho y doña María de Oliveros, su mujer, le vendieron por un sitio de molino y batán que está en términos de la dicha ciudad.
Nicolás Conte, otorga su poder a Juan [de Estrada] para que por él y en su nombre, pueda parecer ante las justicias para fenecer y acabar un pleito que tiene empezado, pidiendo una mula de [color] pardo que trae un criado de Butrón en su recua.
[Diego] de Nava, otorga poder a Álvaro de Lara, para que cobre de los indios del pueblo de Ichcatlán [Ixcatlán] o de quien le deba pagar el tributo que los dichos indios son obligados a pagarle, como encomendero que es.
Luis Muñoz [Bravo], Escribano de Su Majestad y público del partido de Tequila, otorga poder a Pedro de Ansúrez, vecino de la ciudad de los Ángeles, para que pueda comprar o compre cualquier género de mercaderías que hallare hasta en cantidad de 400 pesos de oro común y lo obligue a pagar a la persona de quien comprare las dichas mercancías, los mencionados 400 pesos a los plazos y en la parte y lugar que el dicho Pedro de Ansúrez concertare.
Francisco Martín otorga poder general a Diego [Gutiérrez] Rueda, beneficiado del partido de Huatusco.
Vasco de Guzmán, Corregidor de Huatusco, se obliga de pagar a Francisco de Oliveros [roto] y 5 pesos de oro común que el susodicho por hacerle placer y buena obra, se los prestó.
Hernando de Chávez y doña María de Oliveros, su mujer, venden a Juan de Pastrana, vecino de la ciudad de los Ángeles, un sitio de molino y batán, ubicado en términos de la ciudad de los Ángeles, bajo un molino que junto tiene Juan de Medina, sobre el que están impuestos y situados 2 000 pesos de oro común, 1000 de ellos se pagan al deán de la ciudad de los Ángeles y los otros 1000 a los indios de la ciudad de Cholula.
Rodrigo de Vivero, Caballero del Hábito de Señor Santiago, digo “que por cuanto Juan Rodríguez de Villegas y Gaspar de Quintana, vecinos de la ciudad de México, han tenido a cargo el beneficio y administración de los azúcares que de este ingenio yo he enviado a la ciudad de México, para vender y beneficiar, y asimismo que han enviado de la dicha mi hacienda, criados y mayordomos míos, los tributos de dinero y maíz que me deben y acostumbran pagar los indios del pueblo de Tecamachalco y sus sujetos que yo tengo en encomienda, los cuales y cobrado el dicho Juan Rodríguez de Villegas, habiendo hecho la cuenta con los susodichos y cada uno de ellos, doy por libres y finiquito de todos y cualquier pesos de oro, azúcares, maíz y esclavos y otros cualesquier bienes míos que en cualquier manera hayan estado en su poder”.