Don Felipe de Acosta y don Miguel Pérez, vecinos del pueblo de Naolinco, con poder para testar y nombramiento de albaceas testamentarios, otorgado a su favor por don José Rogel, y haciendo uso de estos nombramientos, otorgan libertad de esclavitud a Andrea Dorotea, mulata de color cocho y a José Mariano, su hijo, mulato blanco de 15 años de edad.
Don Sebastián Martínez, vecino de este pueblo de San Miguel Perote, vende a don Marcos Barreda, vecino de este pueblo, una casa de tejamanil, ubicada en este pueblo, la cual linda por el oriente con el Camino Real que va para Jalapa, por el poniente con solar de Agustina de la Cruz, por el sur con casa de don Juan de la Garrida; y por el norte con don Sebastián Martínez. La vende en la cantidad de 90 pesos.
Don Juan Antonio Manchón, vecino de este pueblo de San Miguel Perote, curador de Juan López, hijo y heredero de don Manuel Antonio López y de doña Ana María Manchón, hermana y heredera junto con el otorgante del difunto don Juan, otorga que se obliga a otorgar a dicho menor, la cantidad de 1, 088 pesos, 1 real y cuartilla, que es la parte de la herencia que le tocó de su difunto abuelo, el citado don Juan.
Mateo Morgado, marido de Agustina García, hija legítima y heredera del difunto Tomás García, otorga que ha recibido de su suegra Josefa Roldán y de Melchor García, su cuñado, la cantidad de 738 pesos, cantidad que le tocó a su esposa de su parte de herencia de su difunto padre.
El Capitán don Agustín García Campomanes, viudo y albacea testamentario de Margarita Josefa Pérez, se obliga a entregar a sus hijos menores, la cantidad de 1, 660 pesos 3 reales y una cuartilla que les tocó de herencia materna, cantidad que entregará cuando sus hijos tengan mayor edad.
El Capitán don Agustín García Campomanes, vecino de este pueblo de Naolinco, viudo, albacea y con poder para testar de doña Margarita Josefa Pérez, su difunta esposa, se obliga a pagar a Bartolomé García Campomanes, su nieto, la cantidad de 788 pesos y 7 reales, para cuando sea mayor de edad.
Antonio Main, vecino de este pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Juan Main, difunto, y de Catarina Main, viva, natural del pueblo de Cuse de la Señoría de Génova del Obispado de Albenga, junto con su esposa Juana Feliciana Rodríguez, natural y vecina de este pueblo de Naolinco, hija legítima de Juan Rodríguez y de Josefa de Rivera, difuntos, se otorgan poder para testar el uno al otro, así como también se nombran albaceas testamentarios. Como heredero universal nombran a José Mariano de 2 años, hijo legítimo de ambos.
Don José González Muñiz, vecino de Teziutlán, nombrado tutor y curador de María de la Concepción, hija legítima de don Francisco de Vera y de doña Francisca Moguel, otorga poder especial a don Pedro de Senande, Notario Eclesiástico y vecino del pueblo de Jalapa, para que en su nombre y el de la heredera comparezca ante la Real Justicia, donde pida y siga los autos que ha seguido don Juan de Quiñones, en contra de don Salvador García de quien fue heredera doña Margarita Moguel.
Francisco Hernández, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Domingo Hernández y doña Elena Margarita, difuntos, casado con Leonarda María, a la cual nombra su albacea testamentaria, junto con Juan José Hernández y Ventura Hernández, vecinos de este pueblo. Nombra como heredera universal a su citada esposa.
Josefa Díaz Parraga, vecina de Coatepec, viuda de Bernardo Gorrón, otorga poder general a Nicolás Ricardo Grant de Guzmán, Clérigo Presbítero Domiciliario de este Obispado de la Puebla, y a Nicolás Mojica, vecino de Huamantla, para que cobren de don Manuel de los Reyes, vecino de San Pablo jurisdicción de Tlaxcala, y de otros deudores de su difunto esposo, vecinos de San Felipe.