Juana de Escobar, hija y heredera de doña Catarina Lagunas, viuda de Domingo Gómez, junto con Antonio de Escobar, hijo de Patricio de Escobar y heredero de la citada Catarina Lagunas, venden un solar y una casa de palos y techada con tejas, que linda al oriente con casa y solar que fueron del Capitán don Nicolás de Guevara, al norte con casa y solar de Juan de Rivera, al poniente con calle que va al rancho que era de fray Fabian y del otro lado solar de los herederos de Bernardino Ibáñez y al sur con solar de los herederos de Melchor de los Reyes. Una parte la venden Juana y Antonio, a los herederos de doña Micaela, Juana y Patricio, y la otra a Nicolás, Gervasio y Lorenzo, los hijos de doña Ursula, en la cantidad que los valuadores les han dicho.
Don Diego Cardeña, Escribano Público, debe y se obliga pagar al Licenciado Manuel Vicente de la Barrera, Cura y Mayordomo de la Cofradía de la Limpia Concepción, la cantidad de 200 pesos, en el plazo de 5 años a censo redimible, como seguro de la deuda hipoteca unas casas que tiene en este pueblo con su sitio correspondiente, libres de hipoteca.
José Matías Antonio Maldonado, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Roberto Maldonado y de Leonarda de Orduña, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a don José de Ugarte, vecino de este pueblo y como heredera nombra a su alma.
Don Pedro Manuel Cortés y doña Gertrudis Villegas, vecinos del ingenio Chico, marido y mujer, venden al Capitán Manuel de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, una casa que heredaron de doña Rosa Teresa de Ortega, difunta madre de Gertrudis, ubicada en este pueblo, con 14 varas de frente y 23 varas de fondo, que linda al norte con la Calle de la Caridad y casas de don Domingo Díaz Mier, al oriente con casa y solar de Bernabela Antonia Montiel, al sur con solares de Pedro Montiel y al poniente con solar y casa de Joaquín Felipe Sarmiento, en la cantidad de 100 pesos.
Pedro de Santiago, Gobernador del pueblo de Tlacolulan de esta jurisdicción, los Alcaldes don Pedro de la Cruz, don Pedro Bautista y don Matías Martín y demás oficiales de Gobierno del pueblo de Tlacolulan y del pueblo de las Vigas, junto con los herederos del difunto Gobernador Miguel de San Gabriel, gobernador que fue por 24 años consecutivos de dicho pueblos, acuerdan que los herederos del citado difunto entreguen 18 pesos en reales pertenecientes al Barrio y Capilla de la Señora de la Natividad, en el pueblo de Tlacolulan, y 270 pesos al Gobernador de Tlacolulan por alcance de todas las cuentas recibidas durante el gobierno de dicho difunto.
Don Miguel Ponce de León, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Carlos José Garzón, vecino de este pueblo, para que reciba y cobre de su suegro Modesto Viveros y demás consortes, el préstamo de 362 pesos que se les hizo en diferentes partidas y que les sirvió para seguir litigios que ganaron en contra del Capitán Juan Ricardo de Guzmán.
Los Capitanes Juan Antonio de Zavalza, Alonso de Alba, y Gaspar de Olavarrieta, el Teniente Pedro de Parraga Robledano, Joaquín Ildefonso de Torquemada, Manuel de Eguía, y el suegro de este último, Manuel de Olmedo, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial al Alférez Real Laureano Fernández de Ulloa, vecino de este pueblo, para que se obligue como principal deudor y los obligue como fiadores y pagadores de las posturas, pujas y mejoras que por bien tuviere hacer al arrendamiento de Reales Alcabalas de este pueblo, Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Atempa, Papantla, Jonotla.
Don Antonio Primo de Rivera, Teniente General de la Provincia de Jalapa, de donde es vecino, otorga poder especial a su hermano don Enrique Primo de Rivera, residente en la Nueva Veracruz, para que lo obligue a pagar la cantidad de 8, 385 pesos y 1 real que su difunta madre, doña Juana Catarina Pérez de Acal, quedó a deber a don José de Arria, residente en la Nueva Veracruz.
José de Ochoa, de esta vecindad, vende al Convento de San Francisco de este pueblo, 5 pesos de oro común de censo que sitúa sobre las tierras de Zoncuantla y casas que hay en ellas, para que se cante anualmente la primera misa de la tercera de San Antonio, cuyos réditos corresponden al 5% anuales, siendo condición que los poseedores de dichas tierras y rancho nombrado de San Antonio, devolverán 100 pesos de principal con los réditos correspondientes hasta el día de su redención, mismos que serán recibidos por el Síndico y religiosos, para dar por libre el citado rancho en que están impuestos, y cediendo a dicho convento los derechos de propiedad que le pertenezcan.
Don Cristóbal Jiménez Barragán, natural de la ciudad de Arcos de la Frontera, Arzobispado de Sevilla, en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Martín Jiménez Barragán y de doña María Rodríguez Angulo, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su hijo Vicente Jiménez Barragán, junto con don José de Echeagaray y don Lucas Rosete, vecinos de este pueblo, y como heredero a dicho Vicente.