Luis de Peñas, beneficiado del pueblo de San Antonio, declara haber recibido de Isabel López, mujer que fue de Francisco de Cozar, difunto, y de su hijo, Alonso de Cozar, 150 pesos de oro común para cierta restitución, y asimismo le han dado y pagado 72 pesos por razón de 50 misas que el testador mandó se dijesen por su alma.\n\n\n
Alonso de Cozar, gobernador, el regidor y principales del pueblo de Maltrata, por lengua de Gaspar Ávalos, dijeron que arriendan a Hernando de la Plata, la casa en que al presente vive el susodicho, ubicada frente al descargadero, por tiempo y espacio de cinco meses, en 6 pesos de oro común.\n\n
Juan de Medina, vecino de la ciudad de los Ángeles, otorga poder a Diego Gutiérrez Rueda, para que pueble una estancia de ganado mayor en términos de este pueblo, en el valle que dicen de Macapaque.\n\n
Juan Jiménez, dijo que por cuanto Hernando de Balza le había dado una yegua ensillada y enfrenada, y a cambio él le dio un caballo, otorgan se dan por entregados y renunciaron las leyes de entrego.
Alonso de Torres, beneficiado de Acayuca [Acayucan], otorga poder a Gerónimo [Jerónimo] Agustín, para que pueda cobrar de Álvaro de Chillal, vecino de la ciudad de la Veracruz, 59 pesos de oro común que el susodicho le debe por una escritura pública.\n\n
Juan Sánchez, vecino de este pueblo, da su poder a Álvaro Correa para que pueda parecer ante la justicia de Huatusco a pedir el cumplimiento de una carta de servicio que Juan, indio natural de San Juan, le hizo por un año a razón de 18 pesos.\n\n
Antonio de Aguilar y Álvaro Correa se obligan de pagar a [Juan] de Moya, quien tiene poder de Julián de Olmeda, 139 pesos de oro común que Agustín Montero debe al susodicho Olmeda.
Juan [Ramírez] Pinedo, pastor, otorga poder al Padre Alonso Rodríguez Navarrete, para que pueda cobrar de Alonso Gómez, vecino de la ciudad de los Ángeles, 200 pesos de oro común que el susodicho le debe de una escritura.
[Rodrigo de Vivero], Caballero del Hábito del Señor Santiago, otorga poder a [Gaspar [Forcadell] para que pueda recibir todas y cualesquier partidas de azucares blancos que él le enviará desde dicho ingenio a la ciudad de [México], adonde ha de asistir y estar por la administración, cobranza y recibo de dichos azucares, y para que pueda recibir en si arrendada, la casa en la parte y lugar y por precio de pesos de oro que hallare y tiene demandado.
Gaspar [Melchor], natural del pueblo de Tecamachalco, indio ladino, dijo que entraba a servicio y soldada con Diego del Salto, por tiempo y espacio de seis meses y en precio cada un mes de cuatro pesos de oro común.