Juan de los Ángeles, indio ladino, vende a Juan de Estrada, un pedazo de tierra que él tiene en la otra banda del río, en precio de 4 pesos de oro común.
Juan de Moya, otorga poder a Juan Sánchez para que pueda cobrar de Melchor de Balsa, mulato, 20 pesos de oro común que el susodicho le debe por un conocimiento de plazo pasado.
Álvaro Correa, otorga su poder a Juan de Estrada para que pueda cobrar de Agustín Montero y de sus bienes 139 pesos de oro común, que como fiador del susodicho, ha lastado y pagado a Julián de Olmeda.
Doña Melchora de Aborruza, con poder de Rodrigo de Vivero, su marido, otorga poder a Gaspar [Forcadell], estante en la ciudad de México, para que pueda cobrar de Gaspar de Quintana, 60 panes de azúcar blanca, y 36 arrobas de azúcar blanca molida y cantidad de pesos de plata que él le envió.
Diego García otorga su poder a Juan Gómez, para que pueda cobrar de Vicente Martín 16 pesos que el susodicho le debe a Gaspar de las [Ruelas].\n\n
Juan de Molina Valderrama, Clérigo Presbítero residente en el ingenio de Orizaba, otorga poder general a Alonso de Molina y Guzmán, su hermano, vecino de Sevilla.
Pedro Díaz, arriero, residente en el pueblo de San Antonio, otorga su poder a Pedro Miguel, vecino de la Nueva Veracruz para que en su nombre pueda demandar, haber, recibir y cobrar de Juan de Cisneros, vecino del pueblo de Tlaxiaco que es en la Mixteca, 102 pesos y 4 tomines de oro común, los cuales son por razón de una pipa de vino de islas; de Agustín Montero, vecino del pueblo de Teposcolula, 140 pesos y un tomín de oro común, los cuales son por razón de 29 arrobas y media de vino que le vendí en 4 pesos y 6 tomines la arroba; y a Gregorio Sandoval 57 pesos y 2 tomines de oro común por razón de 10 arrobas de vino que de mi recibió comprados.
Luis Muñoz Bravo y Gabriel Bravo, Escribanos de Su Majestad, Luis de Peñas, beneficiado del pueblo de San Antonio y su partido, y Diego de Nava, vecino de la ciudad de México, encomendero, se obligan de pagar a Marcos Rodríguez, vecino de la ciudad de Veracruz, 1 700 pesos de oro común que son por razón de haber comprado de Marcos Rodríguez, el uso y ejercicio del oficio de escribano. \n
Julián de Olmeda, otorga poder a Álvaro González para que pueda vender una partida de ganado vacuno de 300 a las persona que quisiere y a los precios que se concertare, y de lo procedido pagar una partida de pesos de oro que debe a la Caja Real de Su Majestad.
Antonio de Mendoza, gobernador del pueblo de San Antonio y demás regidores y principales, por lengua de Gonzalo Bravo, dijeron que revocaban el poder que habrá un año que otorgaron a Álvaro de Lara, suegro del encomendero de este pueblo, para todos sus pleitos, causas y negocios.\n\n