El Capitán don Salvador de Acosta, el Sargento don Felipe Cornelio Acosta, don Félix José de los Reyes, don Domingo Pérez, don Felipe de Rivera, don Juan de Rivera y don Manuel de Acosta, vecinos del pueblo de Naolinco, junto con don José de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino de este pueblo, para que los obligue como fiadores en el remate de los diezmos caseros de los curatos de Naolinco, Tlacolulan y Misantla, haciendo posturas, pujas y mejoras, comprometiéndose a pagar a la iglesia catedral de la Ciudad de los Ángeles, señores jueces, acreedores de su cofre y masa general, las cantidades de pesos en que se rematen dichos diezmos.
Don José Miguel de Luna y Arellano, vecino de la provincia de Tepeaca y residente en este pueblo, con poder general, otorgado por doña María Gertrudis de Avendaño y el Licenciado don José Francisco de Aguirre, Abogado de la Real Audiencia, Regidor perpetuo de la Ciudad de México, y haciendo uso del citado poder, da en arrendamiento a don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, las tierras del rancho de La Calavera, por el periodo de 7 años, con un precio de 100 pesos por cada año.
El Capitán don Salvador de Acosta, don Felipe Cornelio Acosta, don Juan Rodríguez, Felipe de Rivera y Juan Eugenio de Rivera, vecinos del pueblo de Naolinco, otorgan poder especial a don Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, Teniente de la compañía miliciana de este pueblo, junto con don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, su hermano, para que tomen postura de los diezmos que se logren del curato de Tlacolula y Misantla, por el tiempo que los arrienden los Jueces de Contaduría de la catedral de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles.
El Capitán don Salvador de Acosta, el Sargento reformado don Felipe Cornelio Acosta y don Nicolás de Acosta, junto con otros vecinos de este pueblo de Naolinco jurisdicción de Jalapa, informan que don Francisco Antonio Domínguez Muñiz y don Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, españoles, tienen a su cargo el arrendamiento de los diezmos de los Curatos de Naolinco, Tlacolulan y Misantla, por lo cual otorgan poder especial a los citados Domínguez, para que los obliguen como fiadores en las cantidades necesarias para el remate de los mencionados diezmos.
El Capitán Agustín García Campomanes, vecino de este pueblo, vende a don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, un esclavo nombrado José Antonio, mulato cocho de 22 años de edad, sujeto a servidumbre, sin asegurarlo de defecto, enfermedad o vicio, al precio de 300 pesos.
Juan Pelayo Méndez, Francisco Antonio Domínguez Muñiz, Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, junto con otros vecinos de este pueblo de Naolinco y soldados de la Compañía Miliciana Española, otorgan poder especial a Francisco de la Peña, vecino de este pueblo, para que en sus nombres y en razón del nombramiento que se le dio a Don Agustín García Campomanes, como Capitán de la Compañía, comparezca ante el Señor Virrey de este reino y su Auditor de Guerra, para que demande y alegue que dicho nombramiento se ha dado en contra de la voluntad.
José Antonio García Baldemora, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Antonio García Baldemora y doña María de Guevara, difuntos, vende a don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino de este pueblo, una negra de nombre Luisa Gertrudis de 15 años de edad, en precio de 350 pesos de oro común.
Don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino del pueblo de Otates, jurisdicción y doctrina de Actopan, dueño de tierras, se obliga a pagar a la Archicofradía del Santísimo Sacramento y a la Cofradía de las Ánimas Benditas, la cantidad de 100 pesos a cada una, dinero que ha recibido del Bachiller don Manuel Ignacio García de la Vega, Cura de la iglesia parroquial del pueblo de Actopan, comprometiéndose a pagarlos en el plazo de 9 años con sus respectivos réditos.
Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, Sargento de la Compañía de Españoles de este pueblo de Naolinco, y su esposa Polonia Casilda Rodríguez, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, en compañía de Francisco Antonio Domínguez Muñiz, y como herederos nombran a sus 6 hijos legítimos.
Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino y natural del pueblo de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, hijo legítimo de Francisco Domínguez Muñiz y de María Ortiz de Zárate, difuntos, casado con Rosa María de Aguilar, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su citada esposa, junto con Diego Domínguez Muñiz y José Cayetano Domínguez Muñiz, y como herederos a sus 9 hijos legítimos.