Isabel Fernández de la Calleja, vecina de este pueblo, mujer del Capitán José Pérez de Arellano, vende al Licenciado Pedro de Molina Pinzón, Cura interino de este pueblo, una esclava, mulata blanca, nombrada Josefa Ventura, de 16 años, misma que heredó de su padre, libre de hipoteca, sin asegurarla de vicio, defecto o enfermedad, al precio de 250 pesos.
Don Juan Antonio de Saldaña, vecino de este pueblo de Jalapa, vende a doña Isabel Fernández de la Calleja, vecina de este pueblo y viuda del Capitán don José Pérez de Arellano, una esclava mulata de nombre Pascuala Calderón, con 28 años de edad, soltera de color cocho, con un hijo de nombre Domingo Soriano de 8 años de edad, en la cantidad de 325 pesos.
José Francisco González, de oficio herrero, vecino de esta Villa, ha recibido de don Gregorio Fentanes, Cura por su Majestad Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico de esta Villa, 125 pesos en calidad de depósito irregular por espacio de 5 años, obligándose a contribuir con el rédito anual de 5 %, asegurando la deuda con la hipoteca de su casa de paredes y teja, sita en solar de 16 y 3 cuartas varas de frente y 90 de fondo, ubicada en esta Villa en la Calle de Santiago. Con dicha cantidad doña Isabel Fernández de la Calleja mandó fundar una memoria de misas.
Don Manuel Barroso, vecino de este pueblo, ha recibido de don Juan de Bárcena, como apoderado del Venerable Tercer Orden de Nuestro padre Señor San Francisco del convento de este pueblo, 175 pesos en calidad de depósito irregular por 5 años pagando 5% de réditos anuales y para seguridad de la deuda hipoteca una casa ubicada en la Calle Real de este pueblo, la cual tiene 150 pesos de gravamen a favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento de este pueblo. Cuya cantidad de 175 pesos es la misma que impuso el otorgante en una casa que fue de su propiedad para que de sus réditos se rezaran misas en memoria de su difunta madre doña Isabel Fernández de la Calleja y que fue redimida por el actual dueño.
Mateo de Arcila y Lizarralde, vecino de este pueblo, vende al Capitán José Robledano de Cardeña, una casa de paredes y tejas, cercada de paredes y sitio de 125 varas, con 54 varas de frente, linda al oriente con calle que sube a la casa del rey y hace frente con casas del Teniente de caballos Juan José Rincón, al sur con casa de Jaime Trillo y solar y casas de los herederos de Diego Domínguez, al fondo con la calle que sube para el Calvario y hace frente con solar de Isabel Fernández de la Calleja y casas de Pedro Montiel, al norte con casa del comprador y de José Cabello y Francisco Ortiz, al precio de 3, 500 pesos; 2, 000 pesos que le han pagado de contado y el resto se los han de reconocer a censo, pagándole 75 pesos de réditos anuales.
Don Bernabé Pérez Chamorro, vecino de este pueblo de Jalapa, informa que José Pérez, su hijo, traspasó a doña Isabel Fernández de la Calleja, viuda de don José Pérez de Arellano, el rancho Lucas Martín, pero por adeudos que dejó el mencionado José Pérez, no podrán realizar cobro alguno del traspaso.
Doña Isabel Fernández de la Calleja, vecina del pueblo de Jalapa, viuda y con poder para testar del Capitán don José Pérez de Arellano, junto con su hijo don Francisco Pérez de Arellano, manda por vía de codicilio que a su muerte se otorgue libertad a la mulata María Antonia, junto con su hijo José Antonio, ambos esclavos y que a su hija María Josefa, se le entreguen al momento de cumplir 25 años, 50 pesos de la quinta parte de sus bienes.
Isabel Fernández de la Calleja, viuda del Capitán José Pérez de Arellano, hija legítima de los difuntos, el Capitán don Benito Fernández de la Calleja y doña Juana Jerez Tavera, junto con don Francisco Pérez de Arellano, hijo de Isabel Fernández de la Calleja, se otorgan poder para testar, nombramiento de albaceas y herederos.
Don Francisco Pérez de Arellano, hijo legítimo de don José Pérez de Arellano y de doña Isabel Fernández de la Calleja, natural del pueblo de Jalapa, junto con doña Antonia Berman, hija de don Andrés de Berman y de doña Isabel Casados, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, y como herederos nombran a sus hijos legítimos María Manuela, José Antonio y Ana Rita.
Don Francisco Pérez de Arellano, vecino de las rancherías del pueblo de Actopan, jurisdicción de la Antigua Veracruz, hijo legítimo de los difuntos don José Pérez de Arellano y de doña Isabel Fernández de la Calleja, viudo de doña Antonia Berman, otorga poder para testar a don José de Ugarte, vecino del pueblo de Jalapa, así como nombramiento de albacea, en compañía de don Luis de Acosta, vecino de la jurisdicción de la antigua Veracruz, y como herederos a María Manuela, José Antonio, Ana Rita, Francisca Rosalía, Antonio Bernabé, Francisco, Juan José y Juan Antonio, sus hijos legítimos.