Se tomó la razón de 2 pipas de vino en 12 barriles, que lleva Melchor de los Reyes en la recua de su amo Nicolás de Rebolledo, para entregar a Mateo de la Cruz en la Puebla; asimismo 4 barriles de aguardiente para entregar a Pedro de Severriche en México.\n
Se tomó la razón de 31 barriles de vino que lleva Juan Martínez de Ricelde, vecino de Orizaba, para entregar en la Puebla a Melchor de los Reyes.
Alonso del Moral, vecino de Jalapa, recibió del Tesorero Diego de Gamboa, que está presente, 500 pesos de oro común; los 473 pesos y 1 tomín en cera, vino, y otros géneros que a su pedimento le remitió de la nueva Veracruz, en los años de 1640 y 1641, y 26 pesos y 7 tomines en reales de contado, cuya cantidad Melchor de los Reyes e Isabel del Moral debían al otorgante, y éstos libraron la paga en el citado Diego de Gamboa.
Diego de Gamboa, vecino de Jalapa, recibe de sus suegros Melchor de los Reyes y Doña Isabel del Moral, un molino de pan moler, unas casas de piedra cubiertas de teja, un solar, joyas, ropa, y otros enseres, que restan para el cumplimiento de la promesa hecha a Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa.
Doña Isabel del Moral, viuda de Melchor de lo Reyes, vecina de Jalapa, dijo que Diego de Gamboa y Sebastiana del Moral, su mujer legítima, hija de la otorgante, le deben hasta el 5 de mayo próximo pasado del presente año, 600 pesos de oro común de los corridos de la renta que estaban obligados a darle, por razón de los bienes dotales que Melchor de los Reyes y ella le dieron a Sebastiana del Moral, y porque le mueven ciertas causas, por la presente, quiere que los dichos 600 pesos se le den a Doña María González del Moral, hija legítima del Capitán Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, en su primer matrimonio, y por bienes suyos los tenga Diego de Gamboa, tutor y curador de la referida Doña María González.
Doña Isabel del Moral, viuda de Melchor de los Reyes, vecina de Jalapa, declaró que ella y su marido dieron en dote a su hija Doña Sebastiana del Moral y a Don Diego de Gamboa, la mitad del ingenio San Sebastián Maxtlatlan, con cargo que les debían dar 600 pesos anuales para sus alimentos; más tarde dicha renta la rebajaron a 400 pesos, y ahora los susodichos pretenden dar a censo la referida mitad del ingenio a Juan López Ruiz Matamoros, el cual tiene por inconveniente la pensión que sus hijos le otorgan; y para que tenga efecto lo convenido por ellos, y por el amor que les tiene, no pedirá a Juan López Ruiz ni a sus herederos cosa alguna de lo que hasta ahora le deben sus hijos de los corridos de sus alimentos, ni de los que adelante corrieren.
Cristóbal López Muñoz, vecino de la provincia de Jalapa, vende a Francisco García, oficial de herrero, y a Melchor de los Reyes, oficial de carpintero, cinco negros varones llamados Blas Angola, Juan Ventura, Francisco Angola, Lorenzo Mandinga, Francisco ladino, y una negra llamada María, con una hija de cuatro meses nombrada Magdalena, de nación Angola, por el precio de 480 pesos de oro común cada uno, horros de alcabala.
Melchor de los Reyes, carpintero, y Francisco García, herrero, vecinos de la provincia de Jalapa, finiquitaron la compañía que ambos tenían en esclavos, fierro y otras cosas, llevándose el justo principal y mitad de ganancias, se dieron por contentos y pagados cada uno por lo que le toca.
Francisco Pérez Romero, dueño de su ingenio de azúcar en esta provincia, nombrado Nuestra Señora del Socorro, se obligó a pagar a Melchor de los Reyes, carpintero, vecino de Jalapa, 1 000 pesos de oro común de líquidos y remates de cuentas del servicio personal que prestó en su ingenio, siete meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.
Melchor de los Reyes, carpintero, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Camacho Rafael, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere; y una vez hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, hasta 4 000 pesos de oro común, de los cuales haga y disponga, según le tiene tratado.