Melchor del Moral, Francisco de Cárdenas, Lucas Cardeña Malpica, Domingo López Rebolledo y Juan Alonso de Villanueva, vecinos de Jalapa, dieron su poder cumplido a Gil de Vitorsis, procurador de la Real Audiencia de México, especialmente para que en sus nombres parezca ante los señores presidente y oidores de la Chancillería Real y pida se le tome la residencia a don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor que fue de Jalapa y su partido, atento que ha cumplido los dos años de su provisión y prorrogación, y haga en sus nombres los pedimentos, los autos judiciales y extrajudiciales que convengan.
Don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, vende a Juan López de León, vecino de Los Ángeles, un mulato llamado José, de 23 años de edad, con las tachas que tuviere, y por borracho, ladrón y huidor, por el precio de 300 pesos de oro común.
En junta de Cabildo presidida por fray Miguel Postigo, guardián del Convento de San Francisco, los miembros de la Cofradía de las Ánimas del Purgatorio integrada por don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, los diputados Francisco Martín Matamoros y Martín López de la Plaza, los mayordomos Juan Rodríguez de Herrera y Cristóbal de Lozana Salazar, el capitán Cristóbal Román, juez de caminos; y los cofrades Francisco Pérez Romero, Alonso García de la Torre, Diego González, Juan Ortuño y Domingo Díaz, se desistieron del derecho que tenían a una capilla en la capilla mayor al lado del Evangelio, en la iglesia del Convento de San Francisco, de que les hizo merced el padre Provincial fray Juan de Elormendi, para que dicho guardián la dé a quien fuere servido.
Don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor que fue de esta provincia, dio su poder cumplido a Melchor de los Reyes y a Francisco Luis, vecinos de Jalapa, y a cualesquiera de ellos in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que puedan recibir y cobrar los maravedís, derechos y acciones, y otros bienes que le fueren debidos, y de lo que recibiere, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan; asimismo, para que puedan cobrar y aprehender, un esclavo fugitivo llamado José, herrado en el rostro, y remitirlo a la parte donde el otorgante se hallare.
Cristóbal de Lozana Salazar con poder de Miguel de Aviñón, presentó ante don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, una escritura de obligación contra Marcos de Villanueva y solicitó se le libre una carta de justicia requisitoria contra el referido Villanueva por la cantidad de 225 pesos de oro común que le adeuda.
Don Fernando Cortés de Monroy, Alférez Mayor y Regidor en esta ciudad, usando de la facultad que le da Su Magestad, renunció su oficio en Juan de Zavala o Don Ramiro de Arellano, vecinos de esta ciudad, en cualquiera de ellos que primero se presentare con esta renunciación, por ser personas en quienes concurren las calidades del derecho.
Doña Mencia Costilla, mujer legítima de don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor que ha sido de Jalapa, vecina de la nueva ciudad de la Veracruz, dio su poder cumplido al licenciado Busto de Antolines, abogado y vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, para que en su nombre se oponga con la carta de dote a dos demandas que tienen puestas Francisco Fernández Franco y Francisco de Morales, guarda mayor de la Contaduría, vecinos de Veracruz, contra su esposo, sobre cierta cantidad de pesos que le piden.
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, 91 pesos y 7 tomines de oro común, por otros tantos que Diego López Maldonado causó de alcabala en este pueblo, de una mulas que vendió a diferentes personas, tres meses después de la fecha de esta escritura.
El licenciado Francisco Ligero, vecino de la ciudad de Los Ángeles, recibió de don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, un negro cimarrón llamado Tomás, criollo de Santo Domingo, que se hallaba preso en este pueblo, propiedad de Miguel Hernández Ñagas, vecino de Los Ángeles.
Don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor que fue de esta provincia, dio su poder cumplido a Antonio de Robles, Alguacil Mayor y Regidor de la nueva ciudad de Veracruz, ausente, generalmente para que en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro,plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones; y otros bienes que le fueren debidos, y de lo que recibiere, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan; asimismo, para que puedan vender unas casas de su morada en la nueva ciudad de Veracruz.