Diego Prieto de Alarcón, don Francisco de Castro, don Juan Matías, don Santiago Andino Trechuelo, don José Manuel de Arechaga, entre otros vecinos de la Villanueva, todos del comercio y universidad de mercaderes de la ciudad de Cádiz en España quedados de la última flota a cargo del Marqués de Mari, otorgan poder especial a don Manuel Agesta en primer lugar, y en segundo a don Martín de Embila, vecinos de la Ciudad de México, a ambos con igual facultad, para que en sus nombres parezcan ante el Rey y superior gobierno, Real Audiencia y tribunales superiores e inferiores que residen en la Ciudad de México, a reclamar y suplicar bajo la venia debida, sobre la nueva providencia dada por la real contaduría de alcabalas de la ciudad de México para la paga de las ventas que hubieren hecho de las mercaderías que les quedaren.
Don Diego Prieto de Alarcón, residente en este pueblo de Jalapa, cargador de la flota que salió de la Veracruz a cargo del Marqués de Mari, otorga poder general a don Buenaventura de Oliva, Contador Mayor de la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de México, para que en su nombre pida, demande, reciba y cobre cualquier cantidad de pesos que cualquier persona le deba.
Don Juan Teodoro, vecino de la Ciudad de Sevilla y residente en este pueblo de Jalapa, cargador y mercader de flota, informa que por vía de codicilio decide hacer cambios en su testamento, el cual tiene hecho en la Ciudad de Sevilla, cambiando a sus anteriores albaceas por los que a continuación menciona: don Diego Francisco de Fuentes, don Diego Prieto de Alarcón, cargadores de flota y residentes en este pueblo de Jalapa, y a don Juan Domingo de Cosío, vecino de la Ciudad de la Veracruz.\r\n
Don Bernardino Ruiz Sotomayor, vecino y mercader de este pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a don Diego Prieto de Alarcón, residente en este pueblo y cargador de la flota a cargo del Marqués de Mari, la cantidad de 2, 928 pesos y 2 reales y medio, importados en distintos géneros y mercaderías, pagaderos en tres meses.
Don Diego Prieto de Alarcón, don Francisco Antonio de Castro, don Juan Matías, don Santiago Andino Trechuelo, don José Manuel de Arechaga, entre otros vecinos de la Villa Nueva del comercio de España, residentes en este pueblo quedados de la última flota a cargo del Marqués Mari, otorgan poder especial en primer lugar a don Manuel Agesta, y en segundo a don Martín de Embila, vecino de la Ciudad de México, a ambos con igual facultad para que los representen en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, eclesiásticos y seglares demandando como defendiendo, actuando sin limitación.
Don Diego Prieto de Alarcón, residente en este pueblo de Jalapa, cargador de flota de los Reinos de Castilla, otorga poder general a don Diego Díaz González, su casero, y a don José Robledano de Cardeña, vecino de este pueblo de Jalapa, para que lo representen en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.