Don Miguel de Luna Bandelvira, Cura beneficiado por Su Majestad en Jalapa, otorga poder general a don Cristóbal Guerrero, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre pida y demande, recurra y cobre cualquier cantidad de pesos, oro, plata, joyas y otras cosas que cualquier persona le deba.\r\n\r\n
Cristóbal Guerrero, vecino del pueblo de San Juan de los Llanos, en nombre y con poder de Juan Antonio de Ayala, vecino y labrador de la provincia de dicho pueblo, vende a Nicolás de Olivera, vecino de esta villa de Córdoba y dueño de hacienda de fabricar azúcar en su jurisdicción, un mulato criollo nombrado Manuel de la Cruz, de veinticinco años de edad más o menos, el cual compró Juan Antonio de Ayala a su hermano el Licenciado Francisco de Ayala en el pueblo de Tecamachalco el 27 de marzo de 1697, ante Bartolomé Bravo, Escribano Real. Lo vende por precio de 300 pesos de 8 reales cada uno de oro común.
Sans titreDon Cipriano Sancho, natural de la Ciudad de Cádiz, hijo legítimo de Francisco Sancho y de doña María Rodríguez Zambrano, y doña Inés Ramírez de Arellano, hija legítima de Juan Ramírez de Arellano y de María González de Zepeda, de mancomún, viuda que fue de Cristóbal Guerrero y de don Domingo González de Castro, vecinos de San Juan de los Llanos, estando sanos en su libre juicio, se otorgan poder para testar mutuamente, para que al fallecer el primero el otro haga su testamento como se lo tienen comunicado haciendo las mandas acostumbradas, así también se nombran como herederos uno al otro.