Doña María Josefa Lezama, vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de don Cristóbal de Lezama, difunto, y de doña Josefa Francisca Barradas, viva, mujer legítima y con licencia expresa de don Juan Bandala, otorga poder especial a don Pedro de Senande, de esta vecindad, para que como única heredera de su padre Cristóbal, quien fue único heredero del abuelo de la otorgante, reciba y cobre el líquido del precedido de lo que legítimamente le pertenece por razón de dicha herencia, de cuya liquidación pida a la albacea de dicho abuelo se le pague.
Pedro Antonio de Aro, vecino del pueblo de Jalapa, natural de la Villa de Galera en el reino de Granada, hijo legítimo de Pedro de Aro y de doña Isabel de Rodenas, otorga su testamento donde hace las mandas acostumbradas. Dijo no deber a nadie en este momento pero en adelante se pueden remitir al libro de sus cuentas donde encontrarían lo que él debe y le deben. Tiene entre sus bienes una posesión de casas en este pueblo bajo los linderos que expresa en sus escrituras. Declara fue casado con Josefa Ramírez Hidalgo Espinosa de los Monteros y al tiempo de contraer matrimonio él no tenía caudal, ni ella trajo dote. Nombra como albacea al Capitán José Robledano de Cardeña, don Francisco de Aguirre y a Josefa Francisca Barradas y como herederos a sus hijos.
Cristóbal de Lezama, hijo de Juan de Lezama y Josefa Navarrete, vecino de este pueblo, otorga poder especial a su mujer Josefa Francisca Barradas y a su padre Juan Lezama, para que cumplan su testamento, y del remanente de sus bienes nombra heredera a su hija María Josefa.
Cristóbal de Lezama, hijo de Juan de Lezama, esposo de Josefa Francisca Barradas, otorga poder para testar a su citada esposa y como heredera universal a su hija legitima María Josefa.
Don José Pedro Barradas, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Sebastián Barradas y doña Catarina Chávez Galindo, difuntos, casado con doña Antonia Miranda, difunta, otorga poder para testar a don Jerónimo Lozano, su sobrino, asimismo lo nombra albacea testamentario y como herederos universales a doña Gertrudis Barradas, su hermana, junto con los hijos de sus difuntos hermanos, don Manuel Barradas, don Ignacio Barradas, don Sebastián Barradas, doña Josefa Francisca Barradas, viuda de Lezama y doña Juana Barradas, quien fue esposa de don Roque de Castro.