María de Orduña Castillo, hija de Francisco de Orduña Castillo, difunto, y de Francisca Ramírez, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a su marido Andrés Bustillos, para que en su nombre pida y reciba todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos, y demás cosas que fuesen de su propiedad, como heredera de Francisco de Orduña Castillo. Y generalmente para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Sebastián de Isla, estante en este pueblo, dio su poder cumplido a don Andrés de Bustillo, Juez de Caminos, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar en su nombre cualesquiera de sus bienes muebles y raíces que le fueren debidos.
Magdalena de Tejeda, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a su yerno Andrés de Bustillos para que cobre de Diego de Córdoba y Luis de Córdoba, vecinos de los llanos de Almería, 700 pesos de oro común que le restaban de una mayor cantidad.
Andrés de Bustillo, Juez de los caminos, vecino de Jalapa, como principal deudor, y Rodrigo Hernández, vecino de Jalapa, su fiador, se obligaron a pagar al Juez General de bienes de difuntos y a la Caja de las tres Llaves de bienes de difuntos, 350 pesos de oro común, precio de una venta y cuatro caballerías de tierra, 5 colchones, 5 frezadas, 2 sillas de caderas y 4 medias tinas, un año después de la fecha de esta escritura.
Juan Antonio de Zavalza, el Capitán Bartolomé de Castro, Francisco de Aguirre y doña María de Thormes, vecinos del pueblo de Jalapa, acreedores a los bienes que quedaron por muerte de Eugenio de Pro, y Mariana de Cardeña, su viuda, dijeron que en su testamento declaró deberles diferentes cantidades, pero lo que se ha apreciado no equivale para satisfacer los débitos, pero entre sus bienes quedó una casa de madera con 50 varas por cada viento, linda por una parte con solar de Cristóbal Hernández y Lucas de Rivera, por otra parte con solar de Andrés de Bustillos, con tierras de los ejidos de este pueblo y con solar y casa de Miguel de Mafara, en cuya virtud convienen en venderla juntamente con el solar para cubrir dichos débitos a Juan Zapata de Herrera, vecino de la jurisdicción de la Antigua Veracruz. La venta se hace en 185 pesos y 7 tomines de oro común.
Testamento de Doña Tomasina López Matamoros, viuda de Don Andrés de Bustillos, vecina de Jalapa, hija legítima de Don Francisco Martín Matamoros y de Doña Ana Ruiz, vecinos que fueron de este pueblo de Jalapa, de donde es natural la otorgante. Declara entre sus bienes a doce esclavos y esclavas. Declara por herederos a Andrés y Cristóbal de Bustillos, sus hijos.
Don Juan López Ruiz Matamoros, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Don Francisco Martín Matamoros y de Doña Ana Ruiz, por cuanto a la gravedad de su enfermedad no puede hacer su testamento, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado del partido de Jalapa, y a Don Andrés de Bustillo, su sobrino, para que en su nombre hagan y otorguen su testamento, con las mandas, legados y declaraciones que les tiene comunicado. \r\n
Andrés de Bustillos, vecino de Jalapa, vende a Juan López Ruiz Matamoros, de la misma vecindad, un esclavo mulato nombrado Ignacio Velázquez, criollo de su casa, de 27 años de edad, aunque lo tiene en su poder desde hace 12 años, pues se lo vendió de palabra y no le hizo escritura, y ahora, para que le sirva de título se lo vende en 150 pesos de oro común.
Andrés de Bustillos, vecino de Jalapa, vende al Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, dueño de recua y vecino de Jalapa, un esclavo negro nacido en su casa, nombrado Andrés, hijo de María de la O, mulata, su esclava, de 22 años de edad, poco más o menos, por el precio de 300 pesos de oro común, sin asegurarlo de vicio, defecto, enfermedad pública ni secreta.
Andrés de Bustillo[Andrés de Bustillos] , vecino de Jalapa, salió por fiador de Fernando Arriaga[Fernando de Arriaga] en la cantidad de 440 pesos y 2 tomines de oro común, para que no lo pongan preso.