Lugarda de Rivera, mujer de don Manuel de la Plata, vende a Antonio Vanegas, una esclava nombrada María Manuela de 15 años, libre de empeño, sin asegurarla de vicio o enfermedad, al precio de 250 pesos.
Lugarda de Rivera, vecina del pueblo de Jalapa, otorga libertad de esclavitud a una negra, nombrada Josefa de Guadalupe, de 50 años aproximadamente.
Doña Lugarda de Rivera, vecina de este pueblo de Jalapa, mujer legítima de don Manuel de la Plata, otorga licencia a su marido para que realice viaje a la Real de Minas de Chihuahua, donde podrá trabajar, debido a que la otorgante se encuentra enferma y no lo puede acompañar.
Doña Lugarda de Rivera, residente del pueblo de Jalapa y mujer legítima de don Manuel de la Plata, de quien tiene poder especial, vende a don Miguel Ponce de León, dueño de recua y vecino de dicho pueblo, una casa cubierta de tejas, ubicada en la Calle del Ganado, linda al oriente con el molino de don José Antonio de Santa Ana, al norte con solar y casa de Juan Montero, al sur con casa y solar de Francisco de Aguirre, en la cantidad de 400 pesos.
Francisco de Aguirre, vecino de Jalapa, como albacea de Josefa de Neira Claver, vende a Lugarda de Rivera, de la misma vecindad, mujer de Manuel de la Plata, una casa y solar, bajo los linderos que se contienen en la escritura de su propiedad, en 500 pesos de oro común; 100 de ellos de contado y los 400 a censo redimible con obligación de sus réditos, bajo las condiciones que se mencionan.
Fray Francisco López de Castillo, Guardián del Convento de San Francisco del pueblo de Jalapa, y Francisco de Aguirre, albacea de Josefa de Neira Claver, dijeron que por muerte de la mencionada Josefa y de José de Esteibar, quedó una casa en este pueblo bajo los linderos que expresa la escritura de propiedad, quien dispuso se vendiera a censo redimible, y deducidas sus deudas se aplique lo que quede a misas a su alma y de su marido, para lo cual se sacó a pregón rematándose en Lugarda de Rivera, mujer de Manuel de la Plata, en 500 pesos, 100 de ellos exhibió para la paga de las deudas y los 400 restantes los reconoció a censo redimible a favor del Convento con la obligación de pagar 20 pesos de réditos.
Vicente Ferrer de Rivera, hijo legítimo de los difuntos Julián de Rivera y Eugenia Hernández, junto con Juan Antonio Plata, hijo legítimo de Juan Plata y de Lugarda de Rivera, difunta y hermana de dicho Vicente, de la cual el citado Juan Antonio es heredero, venden a don Pedro de Vargas Soca, vecino de este pueblo de Jalapa, una casa de paredes y tejas que mide 22 varas y media de frente, 97 varas de fondo y por el lado derecho de Manuel de Olmedo tiene parte del fondo 49 varas y media, linda al oriente con la Calle de San Francisco de Paula, al sur con casa y solar de María de la Barreda Gayón, al poniente con solar de Juan Alonso de Castro, Miguel Chávez y del Capitán Manuel de Olmedo, y al norte con solar y casa de Juana de Rivera, al precio de 600 pesos.