Gertrudis de Córdoba, vecina del paraje y rancho la Joya, dueña de un sitio para ganado menor, el cual heredó de su difunto padre, Antonio Díaz de Córdoba, vende a los pueblos de San Salvador y Tlacolula, representados por don Miguel San Gabriel, Gobernador de Tlacolula y San Salvador, los Alcaldes don Esteban de Mendoza, don Jacinto de Mendoza, don Francisco Méndez y don Bartolomé San Gabriel, los Regidores Antonio Sánchez, Julio Jiménez y Félix Martínez, las citadas tierras, las cuales lindan al norte con tierras del rancho la Joya, al oriente con tierras del pueblo de San Salvador, al poniente y sur con tierras del pueblo de Tlacolula, en la cantidad de 550 pesos.
Juan Bello Toscano, vecino de Altotonga, y María Alvarez, su legítima mujer, venden a Jacinto Marín, vecino del desierto de Perote, un sitio de ganado menor y una caballería de tierra, ubicados en el desierto de Perote; donde llaman El Rincón de Vergara, el cual linda por el norte, con el Monte[Paraje] de Anenecuilco; al sur, con tierras de Pedro Alvarez; al Oriente, con tierras del Capitán Antonio Beltrán; y por el Poniente, con tierras que fueron de Francisco Méndez, difunto, en el precio de 100 pesos de oro común.
Cobdicilio de Francisco Méndez, vecino de Jalapa, por el cual dispuso que Diego González, vecino de Jalapa, su heredero universal, vigile que las casas de cal y canto y otros 4 solares, dados por cláusula de su testamento a la Cofradía del Santo Nombre de Jesús de este pueblo, con cargo de decir 3 misas cantadas en cada 1 año por su alma, vayan en aumento y estén bien preparadas, pues si los mayordomos de la dicha cofradía no las reparasen ni dijesen las misas, su heredero podrá nombrarlas y pasarlas a otra obra pía.
Bernardino López de Mendoza, escribano del Rey y del Cabildo de la ciudad de Los Angeles, certifica que por los libros de los censos que son a cargo, hay un censo que otorgaron Francisco de Orduña [Loyando] y Doña Agustina de Villanueva [y Guzmán], su mujer, en favor de Luisa de Arteaga, viuda de Lucas de Jáuregui, de 7000 pesos de oro común de principal, sobre el ingenio de San Pedro Buenavista en el que hay 10 caballerías de tierra, 40 esclavos negros y 4 sitios de estancia, fechado el 5 de mayo de 1603. Otro censo, en favor del Alférez Juan García Barranco de 14000 pesos de oro común, fechado el 5 de noviembre de 1604. Otro censo, sobre dicho ingenio y sobre 20000 cabezas de ganado menor, en favor de la capellanía de misas que mandó fundar Doña Catalina de Orduña, mujer que fue del Mariscal Don Carlos de Luna y Arellano, de 3000 pesos de principal, fechado el 28 de febrero de 1613. Otro censo, que otorgó Don Cristóbal de Oñate y Francisco de Orduña, sobre las casas número 21 en favor de Francisco Méndez, regidor de esta ciudad, por 700 pesos, fechado el 5 de julio de 1590.
Juan López Ruiz, dueño del ingenio de Maxtlatlán, se obliga de pagar a Francisco Méndez, vecino de la provincia de Jalapa, 550 pesos de oro común, precio de un sitio de potrero ubicado en términos de Maxtlatlán.
Francisco Méndez vende a Juan López Ruiz, dueño del trapiche e ingenio de Maxtlatlán, términos de Maxtatlán, un sitio de potrero en 550 pesos de oro común.
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, pareció Francisco Rodríguez Méndez, mayoral de Francisco Méndez, vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado vacuno que sacó de la estancia que tiene Francisco Méndez en tierra caliente, llamada la Estancia Grande, cuya partida se compone de 1 000 novillos.\n\n
Francisco Méndez, vecino de este pueblo, otorga poder a don José Ignacio de Hoyos, vecino de este pueblo, para que lo defienda en los pleitos que tenga o tuviere contra cualquier persona, presentando la documentación necesaria ante las autoridades correspondientes, por lo que se le da éste con libre y general administración con facultad de sustituir.
Ante don Diego de Montejo, Corregidor de este partido por el Rey Nuestro Señor, y Francisco de Rosas, Escribano nombrado de su audiencia y juzgado, pareció Francisco Rodríguez, mayoral de Francisco Méndez, vecino de la ciudad de los Ángeles, para registrar una partida de ganado vacuno que sacó de la estancia grande de Francisco Méndez, que están en tierra caliente, compuesta de 650 cabezas todos novillos, entre las cuales hay 150 cabezas de la estancia Hernán Gerónimo [de Santander], y va con ellos su mayoral, Baltazar Lorenzo.\n\n
Testamento de Francisco Méndez, vecino de Jalapa. Declara no tener mujer ni hijos, nunca fue casado. Manda a la cofradía del Santo Nombre de Jesús de este pueblo, tres solares que tiene en este pueblo y unas casas de piedra y barro, revocadas de cal y cubiertas de teja, que están en la calle principal de este pueblo. Y tres solares que tiene en Jalitic, por encima de la ermita de Santiago, pasando el jacal donde hacen ladrillo, para la iglesia de Señor San Francisco. Nombra como heredero a Diego González, su compadre, y como albaceas a su compadre y Alonso García de la Torre, vecino de este pueblo