Don Juan Montañés de la Cueva, vecino de este pueblo de Jalapa, Escribano público y del cabildo de la Nueva Veracruz, otorga poder general a don Pedro Machín Barrena y al Bachiller don Rodrigo Montañés de la Cueva, para que en su nombre demanden, reciban y cobren judicial o extrajudicialmente de todas las personas que le deben, diversas cantidades de dinero, plata, oro, joyas y otras mercaderías.
Don Juan Montañés de la Cueva, vecino de este pueblo y escribano público del cabildo de la Veracruz, revoca un poder que otorgó el 6 de enero de 1739, a los señores don Pedro de Machín Barrena y al Bachiller don Rodrigo Montañés de la Cueva, Clérigo Presbítero, vecinos de la Nueva Veracruz, por lo cual otorga poder general a don Antonio López Matoso, Regidor y Contador de menores, junto con don Francisco Miguel Velad, vecino de dicha ciudad, para que reciban y cobren cualquier cantidad de oro, plata, joyas y otras cosas que le deba cualquier persona.
El Capitán don Gregorio Fernández Mantilla, Alguacil Mayor de la Santa Inquisición y vecino de este pueblo de Jalapa, vende al Licenciado don Rodrigo Montañés de la Cueva, Clérigo Presbítero domiciliado de este obispado, una casa de paredes y cubierta de teja, ubicada en este pueblo, en la calle llamada de los Quirozes a la salida para la Sabana, linda al norte con casa y solar del Alférez Jerónimo de Acosta, al oriente con casa de don Tomás del Campo y callejón que sale a la Alameda, en la cantidad de 3100 pesos; 3000 para la capellanía y 100 para un censo que ha de reconocer a favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento, ubicada en la parroquia de este pueblo.
Don Juan José de Arpide, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder general al Licenciado don Rodrigo Montañés de la Cueva, Clérigo Presbítero, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que demande, reciba y cobre de cualquier persona, todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y mercancías que le deban.
Don Juan Montañés de la Cueva, natural de la Ciudad de Málaga en los Reinos de Castilla y vecino de este pueblo de Jalapa, Tercero de Hábito Exterior de Nuestro Padre San Francisco de este Convento, hijo de don Francisco Montañés y de doña María de la Cueva, difuntos. Otorga poder para testar al Lic. Don Manuel Vicente de la Barrera, Cura, Vicario y juez eclesiástico de esta doctrina; a su hijo don Rodrigo Montañés de la Cueva, Presbítero; a don Antonio Primo de Rivera; a don Enrique, su hermano; y a don Carlos José Garzón, vecinos todos de este pueblo. Declara fue casado con doña Anastasia Javiera Natera, difunta, con quien tuvo 10 hijos. Nombra como albaceas a los susodichos apoderados. Nombra como herederos universales por iguales partes a sus hijos.
Pedro López de las Vegas, vecino del pueblo de Jalapa, natural del Concejo de Miranda en el Reino de Galicia, hijo legítimo de don Domingo López de las Vegas y de doña Isabel de Villa, estando enfermo del cuerpo y en su entero juicio ordena su testamento de la siguiente forma: hace las mandas acostumbradas. Declara no ha sido casado ni tiene herederos forzosos; todos sus bienes constan en una memoria que deja en poder de su albacea. Nombra como tal albacea a Juan Montañés de la Cueva y como heredero a Rodrigo Montañés de la Cueva, niño menor que hace estudios en la Ciudad de la Puebla.
Juan Montañés de la Cueva, vecino de este pueblo, albacea de Luis Fernández de la Flor y Pareja, dijo que dicho difunto nombró como heredera a su alma, por lo que otorga que instituye y hace fundación de la capellanía, patronos, condiciones, sucesiones y llamamientos siguientes, primero dota a la capellanía de 3, 000 pesos de oro común de principal, con especial hipoteca sobre unas casas en este pueblo, deslindadas en esta escritura, sin más gravamen que el de 100 pesos de censo principal que tienen a favor de la Cofradía de Jesús y Santísimo Sacramento de la parroquia de este pueblo; nombra como primer capellán propietario de dicha capellanía a su hijo el Bachiller Rodrigo Montañés de la Cueva y como interino de ella a su mujer Ana Anastasia Javiera de Natera, con la condición de que el principal dote de esta capellanía no se a de poder convenir ni conmutar en otra obra pía, aunque se ganen bulas de Su Santidad.
Juan Montañés de la Cueva, vecino de este pueblo, dijo que como albacea del Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, mandó fundar una capellanía de misas rezadas, nombrándose él como primer patrono, y como primer capellán interino y propietario a su hijo, el Bachiller Rodrigo Montañés de la Cueva, dotándola de 3000 pesos, sobre una casa que quedó de dicho difunto en este pueblo, cantidad que declara es insuficiente para dicha finca, razón por la cual pide se mande a agregar otra finca, por lo que a través de la presente grava unas casas que tiene en este pueblo, que miden de frente 45 varas, gravadas en 600 pesos y 140 de principal a favor de la Cofradía de Nuestra Señora de la Concepción.
Don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor y vecino de esta jurisdicción de Jalapa, con poder de don Rodrigo Montañés de la Cueva, Presbítero, Vicario y Juez Eclesiástico de la Antigua Veracruz, informa que el Capitán don Gregorio de Fernández Mantilla, le vendió una casa ubicada en este pueblo de Jalapa, en la calle de los Quirozes, la cual tiene un censo de 100 pesos a favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento, mismos que se obliga a reconocer en nombre de su poderdante.