José Antonio García Baldemora, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Antonio García Baldemora y doña María de Guevara, difuntos, vende a don Francisco Antonio Domínguez Muñiz, vecino de este pueblo, una negra de nombre Luisa Gertrudis de 15 años de edad, en precio de 350 pesos de oro común.
José Antonio García de Baldemora, vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo de Antonio García de Baldemora y de doña Catalina de Acosta, otorga su testamento en la forma siguiente: declara tiene varias deudas que manda se paguen, así también le deben a él como se menciona en la escritura. Entre sus bienes tiene lo que conste en la hijuela de partición y división por muerte de su padre, 21 mulas aparejadas, 6 caballos mansos, una mulata esclava blanca encinta y lo que tuviere pide se le dé libertad, así también a su esclava Juana se liberte en la parte que le pertenece. Nombra como albacea a Antonio García de Baldemora, su hermano, y como heredero nombra a su abuelo Pedro García de Baldemora y a sus hermanos.
Antonio García y José Antonio García de Baldemora, hijos, albaceas y herederos de Antonio García de Baldemora, dijeron que en este pueblo de Jalapa, dicho difunto les dejó una casa y solar, que venden a Francisco de la Barreda Gayón, que al frente linda con el fondo de las casas del Curato de dicho pueblo, calle en medio, al fondo con solar de María Basurto y Josefa de Rivera, al costado del norte con el callejón que va al camino de Tonayan y San Pablo, al sur con solares de Matías Pérez y Francisca de la Barrera, con sus entradas y salidas, libre de empeño, al precio de 100 pesos de oro común, que les pagaron de contado.