Martín Guerrero, dueño de sus carros, se obliga de pagar a Francisco Mercado Sotomayor, Alcalde de Jalapa, 35 pesos de oro común, los cuales son por 16 fanegas de maíz y ciertos dineros que recibió.
Sebastián Rodríguez, encargado de la cuadrilla de los menores de Martín Guerrero, se obligó a pagar a Cristóbal López, vecino de esta provincia de Jalapa, 156 pesos de oro común, precio de cinco quintales de fierro labrado en llantas y clavos para un carro que el susodicho le vendió; los cuales dará para fines de diciembre del presente año de 1609.
Juan de Villeda, mayordomo de la hacienda de carros de Martín Guerrero, se obligó a pagar a Bernarbé Salmerón, Alcalde Mayor de Jalapa, 50 pesos de oro común, precio de dos caballos castaños que le vendió, dos meses corridos a partir de hoy.
Martín Guerrero, dueño de sus carros, vecino de México, se obligó a pagar a Juan Díaz Matamoros, vecino de Jalapa, 700 pesos de oro común, precio de 50 bueyes de unir y soltar, a 14 pesos cada uno, un año después de la fecha de esta escritura.
Martín Guerrero, carretero, vecino de la Ciudad de México, se obliga de pagar a Juan Alemán, Teniente de Alcalde Mayor de Jalapa, 131 pesos y un tomín de oro común, los cuales son por deuda que tenía con Francisco Hernández de la Higuera, señor del ingenio de la Santísima Trinidad.
Pedro de Alonso, boyero, entra en servicio y soldada con Martín Guerrero, dueño de sus carros y vecino de México, por tiempo de un año y al precio de 220 pesos de oro común.
Martín Guerrero, dueño de sus carros, vecino de México, se obliga a pagar a don Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, 101 pesos y 4 tomines de oro común, por razón de otros tantos que el referido Alcalde Mayor le prestó en reales, de contado.