Alonso de Neira Claver, vecino de Jalapa, dio en empeño a Juan de la Gala Moreno, dueño de recua, vecino de Jalapa, un esclavo negro, criollo, nombrado Luis de Córdoba, de 34 años de edad, para que le ayude y sirva en la recua, por razón de haberle prestado 500 pesos de oro común.
Alonso de Neira Claver, vecino de Jalapa, en nombre de Antonia Valera, viuda de Francisco Camacho, dueño de la Venta de Bartolomé, en esta jurisdicción, solicitó licencia a Don Pedro de Nava y Albis, Alcalde Mayor de Jalapa, para que se haga el inventario de los bienes muebles y raíces que dejó el dicho Francisco Camacho.
Testamento de Isabel Muñoz, vecina de Jalapa, mujer legítima de Alonso de Neira Claver, hija legítima de Alonso Muñoz, vecino de San Juan de Xiutetelco, jurisdicción de Teziutlán, y de María de Maya, difunta, natural de Jalapa.
Mediante Juan Díaz de la Cueva, intérprete, el escribano Alonso de Neira Claver dio a a conocer el pedimento que hicieron los naturales de Almolonga al gobernador, alcaldes y otros indios mandones de Naolinco, los cuales dijeron les consta lo referido por los nativos de Almolonga, quienes están pobrísimos y empeñados, pues de los naturales congregados, sólo quedaban Don Mateo Bautista y Don Tomás de Santiago con sus mujeres e hijos, sucesores en las tierras de Barranca Seca, y les haría mucho bien el venderlas a censo.
Alonso de Neira Claver, escribano, mediante Juan Díaz de la Cueva, intérprete, dio a conocer a los naturales de San Antonio Tepetlán, el pedimento de los indígenas de Almolonga congregados en este pueblo; y respondieron que no tienen ninguna objeción contra los dichos Mateo Bautista, Tomás de Santiago, y sus familias porque padecen mucha necesidad, deben para pagar sus tributos y no tienen otra cosa sino las tierras de Barranca Seca, y se les haría mucho bien darles licencia para venderlas a renta .
Alonso de Neira Claver, escribano del Rey Nuestro Señor y Público de este pueblo, certificó y dio fe que Don Claudio Teodoro de Ceballos, quien firmó el testamento antecedente que otorgó el Bachiller Gerónimo de Olivares, era lugarteniente de Alcalde Mayor en Jalapa, por nombramiento hecho en forma del Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa.
Don Alonso de Neira Claver, Escribano público de Jalapa, notificó a Don Andrés Vázquez, vecino de Jalapa, la revocación del poder que le otorgó su esposa Doña Aldonza Clara de Vargas.
Los capitanes Don Antonio de Orduña Loyando y Don Nicolás Flores Altamirano, dueños de ingenios en esta jurisdicción, dijeron que el escribano público Don Alonso de Neira Claver los nombró comisarios para que hicieran su testamento, y habiendo fallecido el susodicho, solicitaron al Capitán Don Sebastián de Mora y Medrano, Alcalde Mayor de Jalapa, se haga el inventario de los bienes del difunto. Vista esta petición, ante la falta de escribano, el Alcalde Mayor dispuso hacerlo personalmente como Juez Receptor, y para que tuviere efecto válido, nombró por testigos de asistencia al Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo y a Sebastián de la Peña, vecinos de Jalapa.
Inventario de los bienes que quedaron por fin y muerte del escribano público de Jalapa Don Alonso de Neira Claver, hecho ante la presencia de Don Sebastián de Mora y Medrano, Alcalde Mayor de Jalapa, por los tasadores Don Juan de Medina Caraveo y José de Castro, vecinos de este pueblo, a petición de los herederos.
Doña Isabel de Neira Claver, vecina de Jalapa, mujer legítima de Don Juan Eugenio Hernández, vende al Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura propietario de Jalapa, una esclava negra llamada Josefa, de más de 30 años de edad, que le cupo en herencia por fin y muerte de sus padres Don Alonso de Neira Claver y Doña María de Gálvez y Ayala; criolla del ingenio de Pacho, libre de censo, empeño, hipoteca ni otro gravamen, por el precio de 400 pesos de oro común.