El Reverendo Padre Fray José Enríquez, Prior del Convento de Nuestra Señora de Belén, y el Capitán Tomás Rajadel, vecino del pueblo de Jalapa, realizan el siguiente trueque: el prior otorga a Tomás 3 solares que lindan al poniente con la casa y solar de morada de dicho Tomás, al oriente con las tierras que compró a los herederos de Melchor García, al sur con la calle que hace frente a dicha casa de su morada y al norte con la barranca del Arroyo que baja a Pinaguistepec, propiedades que tiene en merced otorgada por don Luis de Velasco, Marqués de Salinas; y a cambio de dichos solares don Tomás Rajadel entrega al Prior, 3 y medio solares que se encuentran ubicados en la parte norte de dicha barranca de Pinaguistepec, al sur linda con callejón estrecho que viene por detrás de la casa de huerta, al poniente con la barranca que se hizo por la corriente del Arroyo, en la calle que baja por la casa de dicho Tomás, quedando unidas al sur con las del Hospital, por lo que siendo dicho terreno de forma triangular, no toca al oriente ningún costado, también le remunera 50 pesos para igualar el valor de los solares que le dio dicho Reverendo, dándose por satisfechos ambos declarantes.
Fray José Enríquez, Prior del Convento Hospital de la Limpia Concepción, del pueblo de Jalapa, vende a don Andrés de Calzadilla, un solar que mide 32 varas de frente y 3 varas de fondo, el cual linda al poniente con tierras de dicho hospital, al sur con la Calle de Tecuanapa, al oriente con calle que baja a ella y casas que eran del Capitán Andrés Monares de Vargas y al norte con casa del difunto Bartolomé de Castro, en la cantidad de 200 pesos.
Fray José Enríquez, religioso de la Caridad, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en el pueblo de Perote, en virtud de una patente otorgada en la ciudad de México y usando de ella, otorga que vende a censo a Manuel Hernández, vecino de ese pueblo, un sitio de tierras de ganado mayor llamado Aguatepec; linda al sur con tierras de Miguel de Soto, al poniente con tierras de José Mariano, al norte con las de Miguel Huerta, al oriente con las del Capitán Juan de Malpica y por arriba con las de Ángela de Malpica. Dichas tierras están libres de censo, hipoteca y enajenación; la venta se hace en 600 pesos de principal que han de quedar impuestos sobre el ganado menor y jirón de tierras.
Fray José Enríquez, religioso de la orden de la Caridad, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en el pueblo de Perote, otorga en arrendamiento al Capitán Juan de Malpica, vecino de ese pueblo, unas tierras que están en el término de este pueblo, linda al sur con el paso de don Juan, con tierras de Ángela de Malpica y con las de Manuel Hernández, al norte con tierras de José García, por tiempo de 9 años que han de correr y contarse desde el 15 de junio de este año, en 30 pesos de oro común en cada año. Así como un pedazo de tierra ubicada entre la hacienda de labor del Capitán Juan de Malpica que llaman Ximonco, en 10 pesos por año, bajo las condiciones que se mencionan.
Fray José Enríquez, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en San Miguel Perote, otorga en arrendamiento a Manuel Hernández, de esa vecindad, dos sitios y dos caballerías de tierras, uno de ganado mayor ubicado en el paraje que llaman Las Palmillas y Aguatepec; linda con el sitio de Tlaxcaltepec, al oriente con el camino que llaman del Marqués, por tiempo de 9 años a contarse desde el 1 de mayo, en 40 pesos por año. El otro sitio es de ganado menor y dos caballerías de tierra nombrada de Teaco y Agua de los Potros; linda con la hacienda de San Antonio Ateguetla, Tenextepec y Nacaspatlagua, por el mismo tiempo, en 15 pesos por año.
Fray José Enríquez, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en San Miguel Perote, otorga en arrendamiento a Miguel Huerta, de esa vecindad, dos caballerías de tierra eriaza ubicadas en términos de este pueblo pertenecientes al Convento; linda con tierras de Agustín de Palafox, y las que tiene arrendadas a Manuel Hernández y con el Camino Real de las recuas que suben para México y Puebla; por tiempo de 9 años a contarse del 1 de febrero de este año, en 20 pesos de oro común en cada uno.
El Fray José Enríquez, del Orden de San Hipólito, Prior del Convento Hospital del pueblo de Perote, en nombre de dicho convento, otorga poder especial al Reverendo Padre Fray Agustín de Arriaga, Prior del Convento Hospital del Espíritu Santo de México, para que imponga la cantidad de 2, 300 pesos a censo redimible, con obligación de pagar réditos anuales del 5 % a favor de dicho convento, y también se ocupe de todos los pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don José Antonio Rajadel, labrador y vecino del pueblo de Jalapa, dueño de los ranchos Aguatepec, Teaco y Cuistlastepec, redime 1, 200 pesos en que se encuentran gravados, los 2 primeros ranchos, por lo que el Revendo José Enríquez, señala recibió dicha cantidad junto con los réditos, y los puso en depósito con Marcos Barreda.
Don Tomás Rajadel, vecino del pueblo de Perote, dijo que los herederos de Melchor García, le otorgaron escritura de venta de un rancho de tierra que compró dicho Melchor al hospital Real, con la pensión y gravamen de 1,100 pesos y obligación de réditos a favor de dicho hospital, cantidades que pagó al Reverendo José Enríquez, Prior de dicho convento, quedando depositada en poder de don Marcos Barreda.
Fray José Enríquez, religioso de la Orden de la Caridad, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en el pueblo de Perote, en virtud de una patente otorgada en la Ciudad de México, usando de ella, otorga que en su nombre y en el de su religión vende a censo redimible a Manuel Hernández, vecino de este pueblo, un sitio de ganado menor y 2 caballerías de tierra que llaman de Teaco, ubicado en una loma redonda que la cercan dos barrancas sin agua de oriente a poniente, al norte linda con la estancia que fue de Diego Méndez, al oriente con el cerro del cofre, cuyas tierras se encuentran libres de censo, hipoteca y enajenación; la venta se hace en 600 pesos de principal que quedan impuestos a censo.