José Pérez de Arellano, Teniente de Caballos, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder especial a Lucas de Vargas, Procurador de la Audiencia Episcopal, para que en su nombre presente la memoria testamentaria de Antonia de Torres con los recaudos de la comprobación de su cumplimiento en lo piadoso.
El Licenciado don Francisco Fernández de Velasco, Cura y Juez Eclesiástico de la doctrina de Tlacolulan, jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a don Lucas de Vargas, Procurador de la Audiencia Eclesiástica en la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Manuel Antonio Casados, dueño de hacienda y ganado mayor en la doctrina de Misantla, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Lucas de Vargas, Procurador de la Audiencia Episcopal de la Puebla, y a don José Pérez de Arellano, vecino de esta jurisdicción, para que en su nombre parezca en la mencionada audiencia y otros tribunales eclesiásticos y seglares donde con derecho pueda y presente el testamento e inventarios de doña Francisca Díaz Matamoros, su madre, así también de la división y partición de bienes y de la capellanía que mandó fundar de la cual lo nombró patrono, para que pueda hacer remisiones a favor de los remanentes.
El Capitán de Caballos Manuel Antonio Casados, vecino de La Antigua, albacea y tenedor de los bienes de su madre Francisca Díaz Matamoros, otorga poder especial a Lucas de Vargas, Procurador de la Audiencia Episcopal del Obispado de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre y representación, haga y otorgue la fundación de capellanía de misas que mandó su madre se hiciese, y dicho Capitán, como Patrono que es, manda que se hagan 30 misas rezadas cada año, por la dote que asignará, solicitando se dé escritura de dicha fundación.