Juan de Quiroz se obliga de pagar a don Agustín Meléndez o a Pedro Delgado, vecino de la Puebla de los Ángeles, 400 pesos de oro común por una cuenta de Manuel Rodríguez, vecino de Jalapa, con quien tiene una carta de obligación de mayor cuantía.
Don Pedro Delgado, vecino del pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a don Manuel de Portu y a don Pascual José Portillo, del Comercio de España y residentes en este pueblo, la cantidad de 500 pesos, en un tiempo de 3 meses.
Pedro Miguel, Gobernador actual, Antonio Damián, Jerónimo Francisco y Vicente Antonio, Alcaldes y demás Oficiales, vecinos de este pueblo, dijeron que se encuentran muy necesitados para el séquito que sobre porción de tierras tienen pendiente contra Antonio Vázquez Ruiz, razón por la que han deliberado vender a Pedro Delgado, un pedazo de solar ubicado en el barrio del Calvario, que por el frente mide 42 varas y linda con la Calle del Calvario, por el costado del norte con 63 varas y linda con casa de Juan Pedro, al poniente con 38 ½ varas y linda con casa de Victoriano José, al sur tiene 62 varas y linda con casa de Ángela Francisca de Acosta. La venta se hace en 178 pesos.
Don Marcos de Urquijo, vecino del pueblo de Perote, otorga poder general a don Pedro Delgado, vecino de Jalapa, para que demande y perciba de los sujetos que en la Nueva Veracruz compraron en el año de 1777, 43 tercios de harina que él remitió con don Miguel Montero de Espinosa, dueño de recua, y pagados sus fletes, se entregarían a don José Antonio Liñeiro, pero el dicho arriero los vendió de mala fe. De lo que dicho Pedro perciba, que tome la harina en pago de lo que el otorgante señala deberle, que parezca en juicio ante las autoridades correspondientes, haga los autos, diligencias, ejecuciones y demás que sea necesario, por lo que se le da éste con libre y general administración.
Don José Saavedra, del Comercio de España y residente en este pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de don José Agustín de Ariza y de don Pedro Delgado, la cantidad de 230 pesos que por hacerles bien y buena obra les suplió, a riesgo de mar, don Juan Manuel González, vecino de Cádiz, quienes se obligaron a pagar al otorgante como primer consignatario, y por haber recibido la dicha cantidad el otorgante da por cancelada la escritura de obligación.
Doña María Josefa Ortiz de Zárate, doncella de 25 años, vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Pedro Delgado, de la misma vecindad, un pedazo de solar que tiene en este pueblo, el cual mide 22 y media varas de frente y 13 y media de fondo, linda al sureste con callejón que va al solar del molino de Maniau, al sur con casa de María Manuela Tirado, al poniente con solar de don Francisco Velad y al norte con casa y solar que fue de doña Clara Elena de Reina y ahora lo es de don Simón Francisco de Castro y doña Paula Juliana de Castro; dicha venta la hace en 72 pesos.
Don Pedro Delgado, vecino de Jalapa, otorga que vende a Juana Catarina de Quiroz, mujer de José de Abrego, una casita de madera y tejas que se compone de 11 varas de frente y 63 de fondo, que medido por el lado sur tiene 60, al norte 63 y remata al poniente en 9 varas, hace frente hacia el oriente con la calle del Calvario y del otro lado casa de Gaspar Cabañas, al sur con el solar de Narciso José Lagos y Arbide, al poniente que es el fondo con solar de Juan Pedro. La venta se hace en 170 pesos.
Don Ambrosio de la Torre, don Francisco Sáenz de Santa María, don Gregorio Chasco, don Pedro Delgado y don Antonio Anies, avecindados en este pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Juan Francisco de Almanza, vecino de la Ciudad de México, para que en sus nombres, los defienda del asunto que se a suscitado sobre que paguen derecho de alcabala de los efectos que existen en su poder sin ser rezagos de la última flota que vino a cargo de don Luis de Córdoba.
Don Marcos de Urquijo, vecino de Perote, dijo que ganó despacho para que su acreedor don Pedro Delgado le recibiese información de insolvencia, la cual se le notificó a éste el día de ayer, quien en respuesta pidió que el otorgante le diese la mitad de su salario para poder hacerle la espera, pero como el otorgante dijo que su salario es muy corto y no llega más que a 10 pesos y de ellos está pagando a su amo los reales con que lo ha habilitado, por ello no pudieron llegar a un convenio, pero si se obliga a pagarle la cantidad de 3, 000 pesos que le debe e irá satisfaciendo conforme vaya mejorando su fortuna.
Don Pedro Delgado, natural de la Ciudad de Cádiz en los Reinos de Castilla y vecino de Jalapa, hijo legítimo de don Pedro Delgado difunto y de doña Francisca Gordillo, otorga poder para testar a su esposa doña Paula Juliana de Castro y a su hermano don Antonio de Castro. Declara que es casado con dicha Paula y que tuvo por hijos a María Inés de 5 años, a Juana de 4, a Guadalupe de 2, y Anna María Micaela de 4 meses. Nombra como albacea testamentaria a su esposa doña Paula Juliana de Castro y a su hermano don Antonio de Castro, y como universales herederos nombra a sus cuatro hijos.