Doña Inés de la Rosa Montero, vecina de este pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Alonso Montero y de Juana Rodríguez, viuda de don Andrés Monares de Vargas, realiza testamento, en el cual nombra como albacea a José Antonio Matamoros y como heredero a su hijo legítimo Domingo Monares.
Don Juan José de Arpide, como principal y don José Antonio Matamoros, como fiador y principal pagador, informan que habiendo fallecido intestado don Francisco Solís, a quien anteriormente le entregó 2 balones de papel, para un paisano suyo, quien los usaría para acabalar unas mulas, por lo cual ahora lo obligan a devolver los citados balones o su monto en reales.
El Licenciado Miguel Suárez, Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla y vecino del pueblo de Jalapa, albacea del difunto don José Antonio Matamoros, otorga poder especial a don Pedro de Senande, Notario Eclesiástico para que pida y haga los inventarios de los bienes de dicho difunto.
Tomás de Figueroa, natural de la Villa de Yautepec en el Valle de las Amilpas, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Juan de Figueroa y de María de Ávila, difuntos, estando enfermo, otorga su testamento: declara debe a Juan José de Thormes la cantidad que consta en un vale; al Capitán Bartolomé de Castro le debe 5 pesos, entre otras deudas a diferentes personas. A él le debe don Antonio de Campo 10 pesos; don Miguel el Atrisqueño le debe 35; José Antonio Matamoros le debe 6 pesos 2 reales; José Antonio de Santa Ana, \"Alías\" Cagigas le debe 20 pesos 3 reales, entre otras personas que le adeudan. Tiene entre sus bienes la casa de su morada y un solar de 25 varas de frente y al fondo deslindado hasta su cerca. Declara ser casado con Petrona María Rodríguez quien no trajo dote alguna, con quien tuvo 5 hijos. Nombra como tutora de sus menores hijos a su mujer y como herederos a sus hijos.
Clara María Ortiz, viuda de Juan Ruiz, tiene un solar en la calle de la Caridad y en el una casa que tiene de frente 10 varas, y la casa techada tiene 9, toda la frente de dicho solar se compone de 19 varas, y de fondo 68 que es el sur y linda con una casa y solar en que vive Blas Rodríguez, al norte que es al frente casa que era de don José Antonio Matamoros Calle de la Caridad en medio, al oriente linda con solar de don Tomás de Acosta. Propiedad que vende a don Marcos de Acosta, al precio de 350 pesos.
Don Ventura de Acosta, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a don José Antonio Matamoros, vecino de este pueblo de Jalapa, para que reciba y cobre de cualquier persona, todas las cantidades de ducados, pesos oro, plata y otras cosas que le deben.
Don Bernardino de la Fuente, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, Maestro Mayor, examinador y Alcalde del arte de Herrador Proto Albéitar del Obispado de la Puebla de los Ángeles, nombra a don José Antonio Matamoros, Maestro Herrador, Albeitería y Fiscal velador de los herradores del pueblo de Jalapa, Perote y la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que vele con exactitud que todos los herradores cumplan con las ordenanzas de dicho oficio, y por ausencia de dicho Matamoros, confiere iguales facultades al Maestro Joaquín Felipe Sarmiento.
Don José Antonio Matamoros, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Manuel Caro del Castillo, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que se encargue de todos los pleitos, causas, civiles y criminales, que tenga con cualquier persona o comunidades.
Don José de Castro, dueño de mulas y vecino del pueblo de Jalapa, albacea del difunto don Felipe de Acosta, recibe a censo 200 pesos de oro común de principal de los bienes de dicho difunto o de la Cofradía de las Ánimas, mismos que se obliga a pagar dentro de 5 años, dando 10 pesos anuales del rédito que le corresponden a razón de 5% al Mayordomo de dicha Cofradía don José Antonio de Acosta, y para mayor seguridad de esta deuda, hipoteca unas casas de su propiedad, ubicadas en este pueblo, que lindan al poniente con la Calle de la Soledad y casas de don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor, al norte con casas de Teodora Josefa Mojica, al oriente con casas de don Juan Antonio de Arce y Arroyo, y al sur con casas de don José Antonio Matamoros.
José Antonio Matamoros, de Oficio Herrador, hijo natural de doña Francisca Montero, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a don Laureano Fernández de Ulloa, vecino de este pueblo y como heredera a su citada madre.