Ante Álvaro de Grado Mercadillo, Alcalde Mayor de Jalapa, Francisco Luis pidió mandamiento de ejecución contra [Luis] Manuel [de] Silva, por razón de 600 pesos que le son debidos.
Mandamiento expedido por Alvaro de Grado Mercadillo, Alcalde Mayor de Jalapa, en favor de Francisco Luis, vecino de Jalapa, para que cobre de Agustín Hernández cien pesos de oro común.
Ante Don Alvaro de Grado Mercadillo, Alcalde Mayor de Jalapa y su provincia, Francisco Melo presentó una carta de justicia y pidió su cumplimiento; y vista por el Alcalde Mayor, mandó que comparezca Gaspar Hernández, vecino de Jalapa, y declare con juramento, según y como se le pida.
Ante el Alcalde Mayor Don Alvaro de Grado Mercadillo, compareció Gaspar Hernández, vecino de Jalapa, del cual tomó juramento, y siéndole mostradas las cédulas originales contenidas en la carta de justicia, dijo que las reconoce por suyas y haberlas otorgado en la ciudad de la Puebla de los Ángeles, pero afirmó que las cantidades en ella contenidas ya las tiene pagadas.
Ante Álvaro de Grado Mercadillo, Alcalde Mayor de Jalapa, el gobernador, alcaldes y demás indios principales de Jalapa, dieron en arrendamiento a Juan de Sosa del Castillo, vecino de este pueblo, un mesón por el tiempo de un año, y al precio de 80 pesos de oro común.
Álvaro de Grado Mercadillo, Alcalde Mayor de Jalapa, y su esposa, doña María de Sotomayor y de la Mota, estantes en este pueblo, dieron su poder cumplido a don Gabriel Guerrero, vecino de la ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos y causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le fueren debidos en esta Nueva España.
Real provisión compulsoria emitida por el Rey para trasladar a la Real Audiencia el proceso que contra Francisco Martín Espejel, dueño de sus carros, le sigue Juan Coronado, Juez del Camino nuevo de la ciudad y puerto de la Veracruz, quien dio orden de aprenderlo por haber comprado unos carros y bueyes a Agustín de Sosa y a Francisco González, carreteros, sin saber que estos sujetos habían tenido cuestión con un fulano moreno, mayordomo de la cuadrilla de carreras de Diego Díaz, y que en la cuestión había salido muerto un indio, por lo cual Francisco Martín Espejel, apela la orden del Corregidor, argumentando que éste no tiene jurisdicción, ni él ha cometido delito, y que por estar en prisión ha perdido como 6 000 pesos por unos bueyes que se le han extraviado y no pudo ir en su búsqueda.