Hernán Ruiz de Córdoba, vecino de Veracruz, dice que por el testamento de su hermano, el Lic. Gaspar Ruiz de Cabrera, presbítero, fechado el 16 de mayo de 1593, fundó en la ciudad de Veracruz dos capellanías con 104 pesos de oro común anuales, para decir una misa por su alma cada semana.
Doña Eugenia Francisca de Amilibia Guraya y Lezama, como madre y tutora de Doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, sucesora en el Mayorazgo de la Higuera, patrona de la capellanía que fundó el Lic. Don Gaspar Ruiz de Cabrera, de 2080 pesos de principal, y por muerte del Doctor Don Pedro de Gorospe, canónigo penitenciario de la Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, último capellán, nombró como capellán propietario al Bachiller Don Miguel de Ceballos, su sobrino, clérigo de menores órdenes, residente en la ciudad de Los Ángeles, para que sirva dicha capellanía.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, y su esposa Doña Josefa de Arellano e Irala [Irala y Arellano, Josefa], nieta de Hernando Ruiz de Córdova[Córdoba] y de Doña María de Arellano[María Arellano], heredera de Don Ramiro de Arellano y de Doña María de Irala, difuntos, y como patrones de las capellanías de misas que fundó el Lic. Gaspar Ruiz de Cabrera, hermano de sus abuelos, en la iglesia Mayor de la Antigua ciudad de Veracruz, y en razón de la muerte del Bachiller Gaspar de Benavides, nombraron por capellán al Bachiller Diego de Olivares Galindo.