Juan Bautista Forniel, vecino de Jalapa, mercader, reconoce y aprueba el contrato y obligación que hizo a Jorge Hernández, en razón de los 750 pesos en él contenidos, y a mayor abundamiento, se obligó a pagar los dichos pesos más la mitad de las ganancias que con ellos se adquirieron.
Jorge Hernández, vecino de Jalapa, vende a Cristóbal López, vecino de Jalapa, una negra llamada Lucía, de nación Angola, de 17 años de edad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 320 pesos de oro común.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, vende a Jorge Hernández, vecino de esta provincia, una negra llamada María, de tierra Angola, entre bozal y ladina, con un muchacho mulato, su hijo, de 4 años, y ella de 22 años de edad, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 450 pesos de oro común, que el dicho Jorge Hernández le descuenta para en parte de pago de una escritura de mayor cuantía que le debe.
Jorge Hernández, residente en esta provincia, dio su poder cumplido a Gabriel de Huerta, vecino de esta provincia, para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales, y especialmente para que cobre los pesos de oro que Diego López de Morales, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, pareciere deberle.
Jorge Hernández, boyero de Antón Sánchez de Sosa, residente en esta provincia, dio su poder cumplido a Gabriel de Huerta, vecino de Jalapa, para que pueda, en su nombre, cobrar de Diego López de Morales, carretero, vecino de la Puebla de los Ángeles, 1 100 pesos y 4 tomines de oro común de una escritura de obligación que le firmó.
Pedro Sánchez Monge, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jorge Hernández 1 000 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin de marzo de 1607, todos juntos en una paga.
Juan Bautista Forniel, mercader, vecino de Jalapa, reconoce haber recibido de Jorge Hernández, de la misma vecindad, 750 pesos de oro común, para emplearlos en lo que mejor le pareciere; cuya compañía habría de durar hasta el fin de agosto del presente año.
Cristóbal López, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Jorge Hernández o a quien en su poder hubiere, 320 pesos de oro común, precio de una negra llamada Lucía, seis meses después de la fecha de esta escritura, puestos en este pueblo.
Diego López de Morales, vecino de la Puebla de los Ángeles, se obliga de pagar a Jorge Hernández, portugués, 114 pesos y cuatro tomines de oro común, por el valor de 72 bueyes, dos carretas, y seis caballos.
Juan Bautista Forniel, vecino de Jalapa, en virtud de una carta de Ángel Triscornia, vecino de la Veracruz, vende a Jorge Hernández, vecino de Jalapa, una negra llamada Lucía, de nación Angola, de 17 años de edad, por el precio de 210 pesos de oro común.