Diego López de Morales, vecino de la Puebla de los Ángeles, se obliga de pagar a Jorge Hernández, portugués, 114 pesos y cuatro tomines de oro común, por el valor de 72 bueyes, dos carretas, y seis caballos.
Juan Bautista Forniel, vecino de Jalapa, en virtud de una carta de Ángel Triscornia, vecino de la Veracruz, vende a Jorge Hernández, vecino de Jalapa, una negra llamada Lucía, de nación Angola, de 17 años de edad, por el precio de 210 pesos de oro común.
Jorge Hernández, residente en esta villa de Córdoba, natural de la villa de los Rosales en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de Jorge Hernández y María [González], difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que su cuerpo sea sepultado en la [iglesia] de esta villa. Menciona que debe a Juan del Hoyo, Francisco Hernández, a los herederos de Gaspar de Contreras y a un mozo llamado Francisco. Señala por sus bienes 6 000 pesos en reales, que están en poder del labrador Pantaleón Gómez en la Ciénega de Guaxocingo, de los cuales le tiene prestados 1 400 pesos en reales como constará de cédula. Manda se den 20 pesos a la cofradía de las Ánimas del Purgatorio y a la del Santísimo Sacramento; a la niña Juana que está en casa de Sebastián de la Peña se le den 1 000 pesos. Nombra por albacea testamentario al Bachiller Diego Núñez Centeno, Beneficiado de esta villa de Córdoba.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOJorge Hernández, boyero, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a Alonso de Ynches, vecino de los Ángeles, para que pueda pedir y cobrar de Sebastián Maldonado, vecino de Tlaxcala, 700 pesos de oro común, valor del servicio que le prestó durante tres años.
Jorge Hernández, boyero, estante en este pueblo, dio su poder cumplido a Pedro López Borricón, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causa civiles y criminales y para que pueda cobrar en su nombre cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le fueren debidos en esta Nueva España.
Juan Bautista Forniel, vecino de Jalapa, mercader, reconoce y aprueba el contrato y obligación que hizo a Jorge Hernández, en razón de los 750 pesos en él contenidos, y a mayor abundamiento, se obligó a pagar los dichos pesos más la mitad de las ganancias que con ellos se adquirieron.
Jorge Hernández, vecino de Jalapa, vende a Cristóbal López, vecino de Jalapa, una negra llamada Lucía, de nación Angola, de 17 años de edad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 320 pesos de oro común.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, vende a Jorge Hernández, vecino de esta provincia, una negra llamada María, de tierra Angola, entre bozal y ladina, con un muchacho mulato, su hijo, de 4 años, y ella de 22 años de edad, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 450 pesos de oro común, que el dicho Jorge Hernández le descuenta para en parte de pago de una escritura de mayor cuantía que le debe.
Jorge Hernández, residente en esta provincia, dio su poder cumplido a Gabriel de Huerta, vecino de esta provincia, para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales, y especialmente para que cobre los pesos de oro que Diego López de Morales, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, pareciere deberle.
Jorge Hernández, boyero de Antón Sánchez de Sosa, residente en esta provincia, dio su poder cumplido a Gabriel de Huerta, vecino de Jalapa, para que pueda, en su nombre, cobrar de Diego López de Morales, carretero, vecino de la Puebla de los Ángeles, 1 100 pesos y 4 tomines de oro común de una escritura de obligación que le firmó.